Baltasar Alarcón Alarcón
Un emprendedor de Palomares
Antonio Llaguno Rojas
En el día de ayer, tras una inesperada y rápida enfermedad, ha muerto, a los 73 años, uno de los grandes de Palomares: Baltasar Alarcón Alarcón. Lo conocí en 1986, cuando había dejado de ser presidente de la Asociación de Vecinos de Palomares, un hombre indispensable para las cosas cotidianas de su pueblo como demostró en la Asociación, entre otras cosas impulsando la construcción del Centro de Salud. Yo andaba entonces de candidato a la alcaldía de Cuevas del Almanzora, y como hombre indispensable en Palomares que era conté con sus valiosos consejos, que, por cierto, a partir de entonces siempre los tuve. No había una campaña electoral o acto del PSOE que no contáramos con él, siempre dispuesto a echar una mano. En 1988, siendo ya alcalde y secretario general del Partido Socialista en Cuevas, logré convencerlo para que ingresara en el partido, cosa que hizo el 1 de febrero. Aparte de otros señalados compañeros, como Luis Navarro, José Antonio Navarro, Antonia Flores o José Ávila, Baltasar fue para el Ayuntamiento de Cuevas y el PSOE un referente indiscutible de Palomares. Junto con su cuñado Diego Valero gestionó con éxito la empresa familiar de áridos “Valero y Alarcón”, además de promover otras iniciativas, porque era un hombre muy emprendedor. Si tuviera que buscar calificativos personales de su conducta tendría que hablar de su sentido de la amistad y lealtad a todo en lo que creía, amigo de sus amigos, generoso como pocos, marido ejemplar, excelente padre de familia, con un alto sentido del compromiso, serio en el enfoque de las cosas. Un hombre bueno, en definitiva, sumamente respetuoso con todos, fueran o no de su ideología, lo que le cosechó infinidad de amigos en todos los sectores de la sociedad. ¡Amigo Baltasar, que allá donde estés descanses en paz”, tu recuerdo seguirá con todos los que te quisimos y apreciamos.