José Sánchez Fernández
Felicidades yayo en tu Día y Santo
Estefanía
Este año no quiero recordarte en el fatídico 27 de abril, no. Este año te recordaré y honraré en el día de tu santo, y en tu día para mí: el día del padre. Siempre atento Ayudaste a que no me faltara de nada, y sobretodo hiciste de mi infancia una niñez maravillosa, feliz y llena de cosas. Mi yayo, pero como siempre escribo: mi padre. Gracias a ti reí horas sin parar, jugaba acompañada, no me faltaban “chuches” y me dabas cuanto podías, eras un niño más en aquellas tardes interminables de juegos. Las compras Me comprabas a escondidas los juguetes que la yaya no quería que pegara en la pared, aquellos que se decían “que era para niños y no para niñas” y me ayudabas a sacar las muelas al cocodrilo y quitarle los huesos al perro cuando me daba miedo, sin importarte nada. Momentos vividos Porque en esos momentos solo estábamos nosotros, como abuelo y nieta, como padre e hija y como amigos a la vez, y esos momentos nadie me los arrancará de mi corazón, al igual que tu recuerdo y tu amor. Felicidades en tu día, gracias por todo cuanto siempre me diste. Te quiero y te echo de menos…. siempre: Tu Fani.