Sandor Kepiro - Militar húngaro. Sospechoso de crímenes nazis en Serbia
Tras la guerra se refugió en Argentina y volvió a Hungría en 1996

El excapitán del Ejército húngaro Sandor Kepiro, acusado por crímenes de guerra por haber participado en 1942 en una matanza de 1.200 judíos, serbios y gitanos en la región serbia de Voivodina, ha muerto el pasado 3 de septiembre en Budapest a la edad de 97 años. Tras el fin de la segunda Guerra Mundial, Kepiro fue condenado en 1946 a 14 años de prisión por crímenes de guerra, pero logró escapar y refugiarse en Argentina, país que acogió a numerosos criminales de guerra nazis, donde vivió durante varias décadas. El Centro Simon Wiesenthal, dedicado a la persecución y captura de estos criminales, anunció en el año 2006 que había encontrado en la capital húngara, a Kepiro, considerado por entonces el sospechoso de crímenes de guerra nazis más buscado del mundo, tras lo cual la Fiscalía de Budapest reanudó en 2007 las investigaciones en su contra. El juicio contra Kepiro se abrió el pasado mes de mayo, bajo la acusación de haber encabezado un grupo que el 23 de enero de 1942 mató a cuatro civiles en Novi Sad, capital de Voivodina que estaba entonces bajo control de Hungría, país que había entrado en guerra un año antes del lado de la Alemania nazi. El proceso se desarrolló a lo largo de dos meses, lastrado por la avanzada edad del acusado. En julio la Fiscalía le absolvió, en primer instancia, por falta de pruebas. Abogado de profesión, Kepiro siempre mantuvo su inocencia. “Nunca he matado a nadie ni he robado nada, he servido a mi país...”, declaró en su última comparecencia ante los medios. La absolución de Kepiro había causado descontento no sólo en el Centro Wiesenthal, sino también en Serbia, donde a finales de julio varios cientos de personas se habían manifestado. Respondiendo a la llamada de la Asociación para la memoria del Holocausto, los manifestantes se habían reunido en Belgrado y Novi Sad pidiendo un nuevo juicio.