‘El Eco de Alhama’ cumple 25 años: el virus no ha podido con la revista

María Carmen Amate y su equipo han sumado fuerzas para no faltar a la cita con sus lectores

Simbólica portada del número 40 de la revista.
Simbólica portada del número 40 de la revista. La Voz

“No podía permitir que el coronavirus acabase con ‘El Eco de Alhama”. Esta frase de la investigadora María Carmen Amate resume a la perfección el espíritu que ha guiado la hazaña de que el número 40 de una de las revistas decanas de la provincia de Almería haya llegado puntual a la cita con sus lectores en este 2020 tan atípico en que celebra sus bodas de plata.


Aunque los esfuerzos han estado encabezados por la directora de la publicación, lo cierto es que ella no ha estado ni mucho menos sola. Al contrario. El equipo de redacción, los colaboradores, los distribuidores, los anunciantes y el resto de personas que configuran la red de ‘El Eco de Alhama’ tuvieron claro desde el principio que si permanecían unidos, el número saldría. Y así ha sido.


De ahí que esta vez la portada de la publicación no refleje ningún rincón del pueblo inmortalizado por uno de sus talentosos pintores. “Si el número es especial, tenemos que hacer algo diferente”, se decía Amate. Y a base de repetirlo, imaginó el corazón que late hoy desde la primera página de la revista. En él aparecen todos aquellos que dieron un paso al frente por ella como metáfora de que la unión hace la fuerza.



En época de pandemia, un proyecto tan pegado a la gente y a la historia no podía pasar por alto la oportunidad de dar testimonio de estos tiempos. “En septiembre reuní al equipo de redacción y les lancé el reto de contar lo que estábamos viviendo y me dijeron ‘venga, vamos allá’; ojalá nosotros hubiésemos tenido tanta información de la gripe de 1918”, lamenta.


El primer bloque de este ‘Eco de Alhama’ consta de cinco artículos que, a modo de caleidoscopio, arrojan una radiografía de lo que está siendo la crisis sanitaria a ras de suelo en este pueblo del Valle del Andarax. Así las cosas, Rubén San Isidoro pone negro sobre blanco el impacto de la pandemia desde una escala más global para centrarse, finalmente, en la propia Alhama; Miguel Gálvez sitúa el foco en la educación en tiempos del coronavirus y recoge los miedos y los recelos de sus profesionales; las jóvenes Olga Gil y Laura Romero narran en primera persona su visión adolescente de la pandemia y Felisa Sánchez se detiene en el papel imparable del Centro Guadalinfo durante el estado de alarma.



A pesar de la reducción de páginas, la revista sigue brillando a través de artículos como el que firma Francisco Manuel López, titulado ‘Alhama y Pascual Madoz’. Se trata de una aproximación a cómo era este municipio a mediados del XIX, según el ‘Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar’, que suma este año su 175 aniversario.


Le sigue un dossier que analiza la pobreza que asoló Alhama en la posguerra. Un capítulo de la historia que se aborda desde distintos puntos de vista: la vida municipal -artículo que ha elaborado María Carmen Amate-, los años del hambre -texto que firma Gloria Román- y la historia personal de Chris Tortosa, que emigró a EEUU a los 18 meses y no pudo conocer la tierra de sus antepasados hasta su graduación. “Relata cuáles fueron sus impresiones al llegar desde Nueva York. Nada más aterrizar en Barajas, uno de sus familiares apareció con un pan debajo del brazo; aquí se pasaba un hambre terrible y era el mejor regalo”, expresa Amate.


Aún quedan las refrescantes anécdotas alhameñas de Francisco Pascual y dos atractivas investigaciones sobre Nicolás Salmerón, una obra de Narciso Espinar desde el enfoque de las tarjetas postales ilustradas y otra que aporta Francisco J. Gutiérrez sobre la filatelia. “Es el personaje más representado de la filatelia española”, asegura con cierta fascinación.


Cierran el número una entrevista de Guillermo Artés al párroco de Alhama, Francisco J. Parrilla; un trabajo en torno al vino de Porfirio Marín; un texto sobre la caza de la perdiz de Fabiola Mejía y el cómic de Juan M. Beltrán en el que el Capitán Alhama se enfrenta al temido coronavirus.


“El rigor está presente en cada página”

El último número de ‘El Eco de Alhama’ ya está a la venta en librerías de la capital como Picasso y Bibabuk y en Alhama de Almería en la Oficina Reale Seguros, la Oficina de Turismo y el estanco de La Plaza de los Decididos. Su precio es de diez euros.


Desde los inicios del proyecto, María Carmen Amate se propuso que fuese una revista dirigida a toda la sociedad y con el máximo rigor histórico. “Yo creo haberlo conseguido, ese rigor está presente en cada una de las páginas”, reflexiona cuando cumplen 25 años.


 

Temas relacionados
Cultura Alhama de Almería Historia Literatura Coronavirus en Almería Medios de comunicación

para ti

en destaque