“Antes el público tenía más campo de mira que nosotros; hoy no está tan claro“

Fernando Labordeta es cómico y dramaturgo

Labordeta se reencontrará con Calavera el 5 de diciembre en el Cervantes.
Labordeta se reencontrará con Calavera el 5 de diciembre en el Cervantes. La Voz

Durante una década, una pareja de cómicos recorrió los escenarios lanzando a la cara del público todas las verdades sobre la forma de ser del almeriense. Paco Calavera y Fernando Labordeta (Almería, 1972), conquistaron el pequeño formato de teatro humorístico dejando una impronta que crearía escuela. Tras el repentino éxito, que se volvió, incluso, viral, sus caminos se separaron. Diez años después de su separación, el Cervantes volverá recogerá aquellos ‘sketches’ míticos para una generación.


¿Cómo se ha cocinado el reencuentro?

Esto ha sido una idea de Kuver Producciones en la que creo que ha tenido mucho que ver Kikín Fernández, que ahora mismo es su director artístico. Él conocía de primera mano nuestra trayectoria, en parte, porque yo empecé en el teatro gracias a él.


¿Por qué se produjo la separación de aquel dúo?

Paco estaba muy solicitado en la televisión. Tenía que viajar mucho y que escribir guiones. A mí me lo habían sugerido también, pero yo nunca he sido de monólogos; más bien de trabajar en grupo, de hacer teatro. El tema del ‘stand up comedy’ nunca me había llamado. En ese momento él tiró por una senda y yo por otra. Los dos nos hemos acabado dedicando a la comedia, pero en diferentes ámbitos.


 Vuestros ‘sketches’ se volvieron muy populares. Fueron una revolución.

De alguna manera, yo creo que nosotros instauramos el tema de los estereotipos almerienses muy marcados: desde el niñato típico hasta el señor que tiene un invernadero o la chica que viene del este. No sé si la gente se sentía identificaba, pero los captaba al vuelo.


Ahora os verá un público diferente.

No queríamos poner un programa de mano pero, al final, lo hemos hecho avisando a las nuevas generaciones que vayan a vernos que, quizás, lo que se encuentren sea un poco grosero, inadecuadamente político o, simplemente, demodé. Básicamente son las mismas ideas: poner en nuestra boca las muchas burradas que se han hecho y se hacen en Almería.


¿Tanto ha cambiado la cosa en solo una década?

Antes, cuando subíamos a un escenario, nosotros mismos nos poníamos cortapisas. Luego dejábamos que fuera el público quien juzgara y nos dábamos cuenta de que la gente tenía bastante más campo de mira y más aceptación que nosotros mismos. Tomábamos la temperatura a la catadura moral de ese momento, pero veías que el público tenía bastantes más tragaderas de lo que podíamos imaginar. En esta época no estamos tan seguros.


¿Pasas una autocensura previa habitualmente?

El ciudadano se ha convertido en político pero, en lugar de optar por hacer cosas en la calle, adopta las marcas. La gente entiende que la política es como ser del Madrid o del Barça. El día 14 voy a estrenar una comedia sobre Carmen Polo y Franco, ‘Caídos’, y ya hemos recibido alguna amenaza. La gente no puede asumir que se habla sobre un personaje histórico.


¿Cuál es el estado del teatro independiente en Almería hoy?

Ha sucedido un fenómeno curioso: la administración ha querido respetar lo que hay en los locales que llevan muchos años haciendo cosas. No les han puesto ni un pero. Se ha sabido congeniar la cultura oficial con la alternativa y existe una especie de respeto mutuo.


Respeto, pero no apoyo.

Ni creo que debiera de haberlo, al menos, en la actividad alternativa, porque en el momento que existe ese apoyo, la administración lo que quiere es fagocitar esa actividad y hacerla suya. Cuando hay dinero público, en seguida quieren poner su sello, se convierte en algo institucional y el discurso acaba siendo diferente.

 

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