La tragicomedia de la viga de Ohanes

En 1734 el maestro Menón Garrido, de Ohanes, se queja al alcalde, Bartolomé Zancajo

Panorámica del municipio de Ohanes.
Panorámica del municipio de Ohanes. La Voz

En 1734 el maestro Menón Garrido, de la población de Ohanes en la Alpujarra almeriense, se queja al alcalde Bartolomé Zancajo del estado en que se encuentra una de las vigas del colegio y del peligro que supone. A partir de ese momento comienza una «investigación» para ver el alcance y peligro de la viga de Ohanes.


Carta del maestro al alcalde: “Tengo el honor de poner en su conocimiento la inquietud que me produce ver la viga que media la clase que regento, pues está partida por medio, por lo cual el terrado ha cedido y ha formado una especie de embudo que recoge las aguas de las lluvias y las deja caer a chorro tieso sobre mi mesa de trabajo, mojándome los papeles y haciéndome coger unos dolores reumáticos que no me dejan mantenerme derecho. En fin, señor alcalde, espero de su amabilidad que ponga coto a esto si no quiere que ocurra una desgracia con los niños y con su maestro, este su muy seguro servidor Dios guarde a V Muchos años. Ohanes (firmado y rubricado). Señor alcalde de Ohanes de las Alpuxarras. 15 de marzo de1734”.


Respuesta del alcalde: “Recibo con gran extrañeza el oficio que ha tenido a bien dirigirme y me apresuro a contestarle. Es cosa rara que los Agentes de mi autoridad no me hayan dado cuenta de nada referente a la viga, y, es más, pongo en duda que se encuentra en estas condiciones, puesto que según me informa el tío Sarmiento, no hará sesenta años que se puso, y no creo, una vez dadas estas explicaciones que notenio (sic) por qué, paso a decirle que esos no son más que excusas y pretextos para no dar golpe. En cuanto a los papeles que se le mojan y el reuma que se le avecina, puede muy bien guardárselo a aquellos en el cajón o en su casa, y éste yendo a la escuela con una manta. No obstante, lo que antecede, enviaré uno de estos días, alguno de mis subordinados que mire lo que hay de eso. Y ojo, que su engaño le estaría estar otros seis años sin cobrar los quinientos reales de su sueldo. Dios guarde a V Muchos años. Ohanes veintiocho de noviembre de 1734. El alcalde, Bartolomé Zancajo (firmado y rubricado). Señor maestro de primeras letras de la Villa de Ohanes de las A/puxarras”.


Insistencia del maestro. “Tengo el honor de acusar recibo de su atento oficio de ayer donde tiene a bien poner en duda el estado de la viga. Desde mi oficio anterior; señor alcalde, hace unos ocho meses que pasaron las lluvias del invierno, y yo siempre mirando a la viga, con la inquietud consiguiente: ¿caerá, no caerá? Y así un día y otro como si en vez de una viga fuere una margarita. Si usted no cree lo que le estoy diciendo puede mandar dos personas peritas, o venir usted mismo dando un paseíto si no le es mucha molestia, que yo no le engaño. Más que darle una idea del estado de mi clase me permito acompañarle un dibujo, tomado del natural, que le dará una estampa real de ella. Y lo del sueldo, no creo que se atreva usted a tocar los quinientos reales, porque ya sabe lo que dice el refrán: “Al cajón ni. En fin, señor alcalde, Dios le guarde muchos años los efectos de la viga. Ohanes de las Alpuxarras, a veintinueve de noviembre de 1734. Partido de Uxíxar; Reino de Granada”.


Contrarréplica del alcalde: Acuso recibo de su oficio de veintinueve de noviembre del año pasado y me parece excesiva tanta machaconería en el asunto de la viga. Sepa el señor maestro que si no le conviene la escuela puede pillar el camino e irse a otro sitio, que aquí para lo que enseña, falta no hace. ¿Qué les importan a estas gentes dónde está Marte, ni las vueltas que da la Luna, ni que cuatro por seis son veintisiete, ni que Miguel de Cervantes descubrió las Américas? Para coger un mancaje basta y sobra con tener fuerzas para ello. No obstante, como soy amante de la curtura (sic) y no quiero que digan que ha hablao (sic) el maestro y no le trato como se debe, nombraré una comisión que informe sobre el asunto de la viga, y si resulta que usted me ha engañado, ha caído. Dios guarde a 14 Muchos años. Ohanes de las Alpuxarras a quinze de octubre de 1735. El alcalde Bartolomé Zancajo (firmado y rubricado). Señor Maestro de Primeras Letras. Localidad”.


Informe de los peritos: “Antonio Fuentes Barranco, Juan González García, Maestros albañiles de la Villa de Ohanes de las Alpuxarras, informan que personados en el sitio denominado u llamado, dicho sea con perdón, la Escuela de este lugar a las doce de la mañana del día quince de mayo de 1736 acompañados por el Señor Escribano de este Ayuntamiento, y mandados por el Señor Alcalde, opinamos y creemos y pensamos que la viga que ocupa el centro de la clase, aula o sala, que por estos tres nombres se la denomina y Circunscribe, que la dicha viga no se ha movido, sólo se lía bajao (sic) cosa de diez o doce deos (sic) amenazando sólo caer pero nunca juntarse con el suelo aplastando a los que aloja dentro. Pero como quiera que la madera es un cuerpo astilloso, tiene que crujir antes de pegar el golpazo dando tiempo a que se salven por lo menos siete u ocho. Por todo lo cual, y puesta fa mano en el corazón y en conciencia, decimos que el peligro que ofrece la aludida viga es un peligro leve, o sea, de poca trascendencia. Todo maestro, hasta estos años, era sinónimo de “maestro de caligrafía”. No nos podemos extrañar tanto: en al año treinta y nueve de nuestro siglo algunos de estos maestros fueron homologados a los titulados de Magisterio para subvenir necesidades de nuestra obscura posguerra, lo cual firmamos y no sellamos por no tener sello. En ohanes a la fecha arriba indicada. Antonio Fuentes (firmado y rubricado), Juan González (firmado y rubricado).


Informe del escribano: “Don Celedonio González García de García González, Escribano de la villa de Ohanes de las Alpuxarras, partido de Ugíjar, reyno de Granada. Digo y declaro y doy fe de cuanto, en esta información del maestro de primeras letras de esta localidad, sobre una viga que dice el primero al señor Alcaide, o sea, el segundo, está partida en el techo de su clase. Mi informe imparcial, desapasionado y verídico como corresponde a mi profesión, es el siguiente: si la viga cae, y amenaza peligro, puede ocurrir a) que mate al Maestro, en cuyo caso esta digna corporación se ahorraría los quinientos reales que le paga, b) que matase a los niños y al maestro, cuyo caso sobraba ocurriendo al Maestro, c) que matase a los niño si al Maestro ocurriendo con este caso, como suele decirse, que se mataban dos pájaros de un tiro, y d) que no matase a nadie, en cuyo supuesto no hay por qué alargarse. Examinados en derecho las causas y efectos que anteceden, emito este informe, honrado y leal cumpliendo con ello un deber de conciencia. En Ohanes de las Alpuxarras a quince de mayo de 1736 Celedonio González García (firmado y rubricado)”.


Informe del Cronista Oficial de la Villa: “Yo, don Joseph Sancho Mengíbar, cronista oficial de la Villa de Ohanes de las Alpuxarras, declaro por mi honor ser ciertos los hechos que a continuación describo, para que de ellos quede constancia en el Archivo Histórico de esta Villa, lamentando que la índole de estos ponga un hito trágico en los bucólicos anales de este pueblo. El día catorce de octubre del año del Señor mil setecientos cuarenta, siendo alcalde de esta Villa Don Bartolomé Zancajo y Zancajo, y siendo las doce de la mañana, se hundió el techo del salón de la escuela de esta localidad, pereciendo en el siniestro el señor maestro de primeras letras Don Menón Garrido Martín y los catorce niños que en aquellos momentos daban clase. Después de laboriosos trabajos fueron extraídos de entre los escombros los cadáveres de las víctimas y trasladados al depósito del cementerio municipal, acompañados del pueblo en masas, que era partícipe por entero del dolor que significaba tal catástrofe, ya que, a todos, más o menos directamente, les alcanzaba, dado el número tan elevado de inmolados en aras de la cultura. Abierto el oportuno expediente, se ha podido comprobar que por parte de la autoridad competente tomaban periódicamente todas las medidas encaminadas a velar por el buen funcionamiento del recinto; y como pruebas concluyentes se presentó Expediente incoado al efecto, en que dos peritos albañiles y el Ilustre Escribano de esta Villa, informaban sobre el buen estado del local en fecha muy próxima al suceso, ya que los informes datan del quince de Mayo de 1736 Y para que quede constancia, lo redacta y lo firma en Ohanes de las Alpuxarras a quince de Diciembre de 174& Joseph Sancho (firmado y rubricado).

 

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