Médicos de Almería pasan sus vacaciones en una misión solidaria en África

Realizan intervenciones quirúrgicas y atienden a mujeres y niños en un hospital de Bagandou

Miembros del equipo almeriense tras una intervención quirúrgica en el hospital africano.
Miembros del equipo almeriense tras una intervención quirúrgica en el hospital africano. La Voz
Miguel Cabrera
19:27 • 11 jul. 2023

No están de crucero, ni en las playas del Caribe o en Roma de vacaciones, sino ayudando y curando a personas muy necesitadas y sin recursos. A algunos de ellos incluso salvarán sus vidas.



Un equipo de seis profesionales sanitarios del Hospital Universitario Torrecárdenas trabaja desde el 1 de julio en el único hospital de la región de Bagandou, atendido por las Hermanas Combonianas, en una de las zonas más pobres y deprimidas de la República Centroafricana. 



La expedición almeriense está comandada por el neurocirujano Antonio Huete, y compuesta además por los doctores y cirujanos Gabriel Fiol, Carmen Pérez Garrido y Álvaro Alabarce; la enfermera Rocío Fiol y el fisioterapeuta Sergio Climent. 



El solidario equipo almeriense está atendiendo en el hospital fundamentalmente a niños mal nutridos y realizando cirugías de ginecología. “Nos trasladamos a poblaciones de pigmeos en la selva para llevarles atención médica y medicación. Intentamos que se sientan importantes, que perciban que sus problemas no nos pasan desapercibidos y que queremos respetar su dignidad”, explica el doctor Huete desde el hospital, donde permanecerá hasta el próximo viernes, 14 de julio.



Atención sanitaria muy deficiente



Los almerienses atienden por tanto a una población que dispone de una atención sanitaria muy deficiente y con una tasa de mortalidad infantil altísima, gente que vive en chozas e incluso en la calle. 



El hospital solo tiene un quirófano, que se divide en tres partes para aprovecharlo al máximo, y en él los médicos de Torrecárdenas practican una cirugía que no está disponible durante todo el año. De hecho, se dan casos de personas que quizás morirían de no ser por esta misión, como ha sucedido con mujeres con embarazos ectópicos, que probablemente no hubieran tenido salvación pero que los doctores almerienses han conseguido sacar adelante; o con niños con fiebre tifoidea que han sobrevivido gracias a la administración de antibióticos.  



Lo estamos dando todo. Curando heridas complejas y dando tratamiento fisioterápico.  Es impresionante cómo se encuentran de castigadas estas personas por las condiciones de vida que soportan y los trabajos que realizan,”, añade Huete. 


El doctor informa de que, a su llegada, el equipo ha acondicionado una sala para que sean atendidos los niños en condiciones óptimas y que reciban adecuadamente su alimentación.


Diez años

“Llevamos diez años acudiendo a esta misión y si volvemos es por algo. Estos niños descalzos, sin ropa, nos sonríen como no sonríe ningún niño en Europa, y estas mujeres que se levantan a las seis de la mañana para ir a trabajar al campo con seis niños a sus espaldas te miran con unos ojos que no ves allí, donde tenemos de todo…” , dice el neurocirujano almeriense.


Para él, ayudar a los demás es una manera de dar sentido a la vida: “La vida tiene sentido cuando te das, pero cuando te das a personas que no tienen nada… es lo máximo”, reflexiona. A su juicio, los almerienses tienen un corazón solidario, y por ello “es necesario transmitir este sentimiento a los niños y jóvenes, transmitir la trascendencia de vivir en solidaridad”.


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