Padre de Sergio: “Nadie me ha llamado para decirme que se ha equivocado”

Resumen de las declaraciones a ‘Espejo Público’ tras la muerte del pequeño

Sergio Fernández, ayer en Antena 3 TV.
Sergio Fernández, ayer en Antena 3 TV. Archivo La Voz

Sergio Fernández, el padre del pequeño Sergio, de siete años de edad, muerto el pasado jueves a manos de su madre, Ana María Baños, dio cuenta ayer de su desesperación durante dos años para conseguir la custodia del menor.


Justo el día en el que supuestamente tenía que recoger un informe de Servicios Sociales con una valoración sobre el estado del niño, una llamada del exsuegro le alertó de la muerte de Sergio. Ya era demasiado tarde. Tres días antes había logrado incluso que la Justicia se decantara de su parte para obtener la guarda y custodia. La notificación judicial no llegó a tiempo. Tampoco el informe de Servicios Sociales.

Así lo recordó Fernández a media mañana de ayer durante su participación en el programa ‘Espejo Público’, de Antena 3 Televisión. A lo largo de casi media hora, el padre relató cómo ha sido ese largo camino de litigios judiciales y denuncias.


Sergio comparecerá esta mañana ante los periodistas en la localidad de Alcolea porque no quiere que la muerte de su hijo se quede en el olvido. Ni tampoco las circunstancias que precedieron. “Nadie me ha llamado para decirme que se ha equivocado. Todos callan”.


Separado desde el mes de abril de 2017 de Ana María Baños, y tras quedar archivada parcialmente después una denuncia por malos tratos, Sergio Fernández lamenta que en todo este tiempo  - “los meses de agosto y septiembre han sido criminales”- “no se nos ha hecho caso ni a mis denuncias ni a las de mi propio hijo”. “No estaba viviendo con su madre en buenas condiciones”.


Ni siquiera se hizo caso, según viene insistiendo en los últimos días, a dos notas de audio de WhatsApp que el pequeño Sergio envió a su abuela a finales del pasado mes de septiembre: “abuela, llama  a papá que venga, que mamá me está haciendo daño”. Los mensajes fueron enviados a distintas horas de la tarde del día 23. “La Guardia Civil me dijo que era una travesura y tuve que ir al día siguiente al juzgado de guardia”.


Por eso, a menos de una semana del crimen, Sergio Fernández afirma con contundencia: “Me han fallado todos. La Guardia Civil, Protección de Menores, el Teléfono de Atención al Menor, los Servicios Sociales, ...”

Desde que el pasado mes de abril quedara certificado que no había maltratado a su exmujer, Baños no dejó de “perseguirle”. “Cuando iba a dejar al niño al colegio, se subía en el coche. Tenía que llamar a la Guardia Civil. ¿Y si se cae y dice que la he atropellado? Me sentía totalmente indefenso”.


Según el relato, Ana María Baños, ya perdida la ayuda que percibía como supuesta víctima de malos tratos, quería que Sergio volviera a casa. “Prácticamente yo he pagado casi todas las cuotas de la hipoteca”.


Los progenitores del pequeño Sergio tienen a sus familias en Alcolea. Allí coincidieron el verano pasado, y allí tuvo que volver el padre a llamar a la Guardia Civil. “Una vez se encabezonó que el niño se fuera con ella”. Otra vez, se presentó el niño “en casa de mis padres, a las cuatro de la tarde, porque su madre no le había dado de comer”.


No fue fácil la convivencia este verano en Alcolea, un pueblo donde se conocen todos los vecinos. “A su padre, con 130 kilos de peso, le dio una paliza. Su familia, cuando yo iba con el niño por la calle, no le decían ni adiós”.


Sergio Fernández no entiende que en una misma provincia, donde se ubican los municipios de Huércal de Almería y Alcolea, los Servicios Sociales Comunitarios, “que dependen de la Diputación”, no hayan emitido un informe alertando del riesgo que corría el pequeño Sergio por vivir con su madre, Ana María.


El 10 de octubre, el día que murió el niño, yo salía de una cita con Asuntos Sociales. Iba a pedirle un informe con la valoración sobre mi hijo. Ella (la trabajadora social) se dedicó a darme capotazos. No había ningún informe hecho. El día 3 de octubre yo pasé por Asuntos Sociales. Al día siguiente era el juicio por la guarda y custodia y yo quería llevar el informe para darle más solidez a lo que yo decía. Me dijeron que no. La secretaria entró a ver a la trabajadora social y le dijo que no estaba el informe. Me dio una cita para el día 10 y yo le dije que para entonces ya no me valía de nada. El día 10 volví y el informe no estaba hecho”, recordaba ayer Sergio Fernández en su intervención en ‘Espejo Público’.


Añadió que durante el verano, “mis padres y mi hermano estuvieron hablando con los Servicios Sociales de Berja, y ellos decían que habían visitado al niño, que conocían el problema, pero que no eran competentes porque el pediatra, el colegio y el empadronamiento lo tenían en Huércal”.


Sobre el Servicio de Menores y el Teléfono de Atención al Menor, opinó que el trato es “muy correcto” pero “te derivan a los Servicios Sociales”. “Se inhibieron del caso de mi hijo”.

 

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