Pedro Ibáñez, el turronero de las ferias de Almería, entre los 100 jóvenes talentos de la gastronomía
El Basque Culinary Center reconoce al joven turronero por preservar el oficio artesanal y acercarlo a nuevas generaciones a través de las redes sociales

Pedro Ibáñez entre los 100 jóvenes talentos de la gastronomía española.
Hace apenas un año Pedro Ibáñez seguía haciendo lo mismo que lleva haciendo desde niño: recorrer pueblos y ferias populares con su puesto de turrón artesanal, cortar bloques de más de 50 kilos a cuchilla y martillo delante de los clientes y vender un producto elaborado como lo hicieron antes su padre, su abuelo y varias generaciones de su familia.
Hoy ese oficio le ha valido uno de los reconocimientos jóvenes más destacados del panorama gastronómico nacional.
El joven turronero y tendero de profesión ha sido incluido en la lista 100 Jóvenes Talentos de la Gastronomía 2026, elaborada por el Basque Culinary Center, una selección bienal que reúne a profesionales menores de 30 años que están marcando el presente y el futuro del sector gastronómico español desde ámbitos tan diversos como la cocina, la investigación, la producción, la comunicación o la innovación alimentaria.
Aunque Pedro es natural de Ugíjar, en la Alpujarra granadina, su vida ha estado siempre muy ligada a Almería. Desde niño ha recorrido junto a su familia las ferias y fiestas populares de numerosos pueblos de la provincia, donde con el paso del tiempo se ha convertido en una presencia habitual cada verano al frente de su puesto de turrón artesanal.
Una vida entre ferias de toda la Alpujarra
Laujar de Andarax, Fondón, Fuente Victoria y muchos otros pueblos forman parte de un recorrido que Pedro conoce casi de memoria. Primero acompañó a su padre siendo apenas un niño; después continuó solo y hoy sigue al frente de esa misma tradición familiar.

Pedro con algunos de los 100 talentos jóvenes de la gastronomía.
Desde el Basque Culinary Center lo presentan como “tendero y turronero”, dueño de una fábrica de dulces y turrones tradicionales y cuarta generación de una familia con más de 50 años dedicada al oficio.
Al frente de Dulces Ibáñez Aguado, mantiene el negocio junto a su hermana Chari. Mientras ella se encarga de la elaboración del turrón, él continúa con la venta ambulante, una labor que le ha llevado durante años de feria en feria entre Granada y Almería, con especial presencia en el calendario festivo almeriense. Su puesto forma ya parte del paisaje habitual de muchas fiestas populares de la provincia.
Tradición familiar y éxito inesperado en redes
Ese trabajo de toda la vida encontró hace un año una ventana nueva e inesperada: las redes sociales. Pedro comenzó a compartir vídeos de su día a día mostrando cómo corta el turrón artesanal delante de los clientes. Lo hace igual que siempre: martillo, cuchilla y grandes bloques de turrón servidos al gusto de quien se acerca al puesto.

Los 100 jóvenes talentos de la gastronomía española.
Lo que para él era cotidiano se convirtió rápidamente en un fenómeno viral. Miles de personas comenzaron a seguirle en Instagram y TikTok atraídas por la estética del proceso, el sonido del corte y la autenticidad de un oficio que pocas veces se ve de cerca. Hoy supera los 100.000 seguidores entre ambas plataformas.
“Mi compromiso es no perder la tradición artesanal en un mundo cada vez más industrializado. Hace un año decidí combinar eso con el mundo digital y hoy supero los 100.000 seguidores entre Instagram y TikTok, posiblemente porque partir bloques de más de 50 kilos de turrón a cuchilla y martillo, con toda la autenticidad de este oficio, conecta con gente que busca algo real”, explica Pedro.
“Todavía me cuesta creerlo” El reconocimiento ha sido recibido por Pedro con la misma naturalidad con la que suele mostrarse detrás del mostrador.
Fue él mismo quien compartió la noticia este martes con sus seguidores: “Hace un año estaba partiendo turrón en una feria más, como llevo haciendo toda la vida… Y hoy puedo decir que he sido uno de los seleccionados en la lista de los 100 Jóvenes Talentos de la Gastronomía en España”.
En su mensaje también dejó una reflexión que resume el sentido de este reconocimiento: “Porque detrás de todo esto no hay una gran cocina, ni un restaurante de lujo. Hay una fábrica familiar, muchas ferias, muchos kilómetros y una forma muy artesanal de entender este oficio”.
Un reconocimiento al oficio y a la tradición
La inclusión de Pedro Ibáñez en esta lista supone también un reconocimiento al valor del oficio artesanal dentro del panorama gastronómico actual.
La edición 2026 del Basque Culinary Center pone el foco precisamente en perfiles que van más allá de la cocina o la restauración tradicional: productores, investigadores, divulgadores, emprendedores o artesanos que mantienen vivo el vínculo entre territorio, producto y gastronomía. Pedro encaja precisamente ahí.
En una generación marcada por la innovación constante, su historia demuestra que también hay espacio para quienes siguen defendiendo la tradición, el producto hecho sin prisa y el trato cercano de feria.
Un trabajo ligado a la tierra, al calendario festivo de muchos pueblos almerienses y granadinos y a una forma de entender el oficio que resiste al paso del tiempo. “Nos vemos en la próxima feria”
Pese al reconocimiento nacional, poco cambia en su día a día. Su calendario sigue marcado por las ferias, las fiestas y los pueblos a los que vuelve cada año. Los mismos donde muchos lo vieron llegar de niño junto a su padre y donde hoy sigue despachando turrón artesanal.
Tras agradecer el reconocimiento, cerró su mensaje pensando precisamente en ese próximo destino. “Gracias a todas las personas que me acompañáis en este camino, a quienes confiáis en nuestro trabajo y a quienes seguís haciendo posible que la tradición siga viva. Nos vemos en la próxima feria”.
Y probablemente allí estará. En algún pueblo de Almería o Granada, detrás del mostrador, cuchilla en mano, partiendo turrón como ha hecho siempre. Aunque ahora lo haga también como uno de los 100 jóvenes talentos de la gastronomía española.