La Lonja de Balerma convierte la tradición de la centolla en una experiencia gastronómica
Evento a la vista con seis pases y un maridaje gallego para saborear este crustáceo como nunca antes

Centolla gratinada con holandesa de kimchi.
La Lonja de Balerma vuelve a demostrar que la gastronomía puede ser mucho más que sentarse a comer. Este viernes 23 de enero, a mediodía, el restaurante propone una experiencia culinaria muy especial: una comida protagonizada por uno de los grandes crustáceos del Atlántico.
La iniciativa forma parte del ciclo de comidas temáticas que el restaurante está desarrollando esta temporada, una línea de trabajo con la que buscan ofrecer propuestas exclusivas, ligadas al producto y a la temporalidad. Tras el éxito de jornadas anteriores —como la dedicada a la trufa—, ahora le toca el turno a la centolla.
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Tal y como ha explicado en los micrófonos de Hoy por Hoy Poniente el jefe de cocina, Alejandro Ruiz, la clave de esta centollada está en el enfoque. En La Lonja trabajan con centolla de la ría gallega, diferenciándola del centollo de altamar, no desde la comparación de calidad, sino desde sus matices de carne, textura y uso culinario: “Nos gusta tanto el centollo como la centolla, cada uno para una cosa. La centolla tiene sus gónadas y su coral, mientras que el centollo ofrece una carne más firme y potente”, explicaba Ruiz.
Esa diferenciación se traslada directamente al menú, pensado como un recorrido gastronómico de seis pases más postre, donde el producto se expresa de distintas formas y técnicas.
Un menú con identidad y guiños locales
El txangurro, elaboración clásica del País Vasco a base de centollo, abre el menú en forma de buñuelo meloso. Le sigue una tortillita “à la minute” de centolla y cebolla caramelizada al palo cortado y una ensaladilla de centolla con emulsión de sus corales, donde el sabor marino se refuerza desde la propia esencia del crustáceo.
Uno de los platos más representativos del concepto de La Lonja es el falso “risotto” de gurullos, un producto profundamente almeriense, enriquecido con centollo y gamba roja, conectando Galicia con el sureste sin perder identidad local.

La Lonja de Balerma cuenta con un espacio interior cuidado y agradable con vistas privilegiadas al mar.
El menú continúa con una lasaña vaga de centolla y su “suquet”, antes de llegar al plato final salado: una centolla gratinada con holandesa de kimchi, que pone el broche con un toque más atrevido y contemporáneo.
Como postre, el equipo opta por un clásico elegante y ligero: filloas suzette.
Maridaje acorde a la experiencia
La experiencia se completa con un maridaje cuidadosamente seleccionado, en colaboración con la Bodega Eladio Piñeiro: D.O. Rías Baixas. En la mesa se podrán degustar vinos como La Ola y Envidia Cochina, ambos 100% albariño, así como Novoa, 100% caíño tinto. Un acompañamiento pensado para redondear el menú y reforzar el carácter atlántico de la propuesta.
Todo el conjunto tiene un precio de 98 euros, en una jornada concebida como experiencia gastronómica integral, más allá del simple menú degustación.
Desde La Lonja explican que este tipo de jornadas se celebran aproximadamente una vez al mes, siempre ligadas a producto, temporada o concepto. Entre las próximas citas ya se barajan una jornada Nikkei y una fiesta andaluza, dentro de la filosofía del restaurante de promover tanto la gastronomía local como la de otros puntos de España desde Almería.
Las plazas son limitadas y la demanda está siendo alta. Así que todos los interesados en realizar sus reservas pueden hacerlo en los teléfonos 950 407 575 y 636 117 149.
Y es que, más allá del menú y del producto, la centollada de La Lonja es una invitación a sentarse a disfrutar, a compartir mesa y conversación en torno a un ingrediente que rara vez se disfruta así, con tiempo y contexto. Una de esas citas que convierten una comida en un recuerdo. Donde el sabor, el ambiente y el cuidado por los detalles se alinean para celebrar la gastronomía como lo que es: una experiencia que se vive.