El coro de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Garrucha lo borda en la aldea almonteña
Fue el encargado de poner las notas musicales al Santo Rosario de Hermandades antes del salto de la reja
Pentecostés es la fiesta del calendario litúrgico que celebra la venida del Espíritu Santo para completar las tres personas de la Santísima Trinidad. En este contexto, la aldea almonteña del Rocío celebra su fiesta grande en la que se hacen presentes las 127 hermandades filiales, así como las distintas asociaciones que acompañan a sus respectivas madrinas. Este año la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Garrucha ha vuelto a ser “Embajadora de la villa”, como así fue nombrada en 2016 por el ayuntamiento garruchero. En esta ocasión porque su coro ha tenido el grandísimo honor de poner música al Santo Rosario de Hermandades en el que desfilan todas las hermandades filiales. Un coro formado por primera vez hace cuarenta y cuatro años de la mano de Ángeles Jerez Bonaque, una onubense de pro pero afincada en Garrucha.
Y en esta ocasión, además, siendo el treinta aniversario fundacional de la Hermandad, lo que hace que por varios motivos sea algo histórico para ellos. En esta ocasión el coro estuvo dirigido por Conchi Martínez Peláez y entre sus miembros, muy emocionada, su primera directora y fundadora del mismo. A tenor de muchísimas opiniones contrastadas el coro lo hizo de maravilla, poniendo todo su talento y devoción al servicio del Santo Rosario. En la llegada hasta el escenario habilitado para ello en la Plaza Doñana, se notaba en todos sus miembros esa tensión propia de la importancia de lo que iban a realizar, disipándose poco a poco a medida que iban realizando las pruebas de sonido e interpretando sus primeras canciones previo al Santo Rosario. A las doce en punto, con esa magnifica y precisa organización, como los buenos relojes suizos, con que realiza todo la Hermandad Matriz de Almonte, comenzó dicho Rosario desfilando todas las hermandades, comenzando por la más moderna.
Y en el escenario estaban presentes el grupo de sacerdotes encargados de su rezo, el coro de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Garrucha, y el Bendito Simpecado, así como el Hermano Mayor y miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz de Almonte, saludando y haciendo reverencia a todos los Simpecados presentes. Todas pasaron por la puerta principal de la Ermita saludando desde la puerta a la Blanca Paloma. El que si entró fue el Simpecado de la Hermandad Matriz de Almonte, señal de que a partir de ahí los almonteños podían saltar la reja y llevar a la Santísima Virgen del Rocío por la aldea.

Miembros del coro ante la Casa de Hermandad.
Miembros del coro ante la Casa de Hermandad.

Altar del bendito Sinpecado de Garrucha.

La pregonera de este año, miembro también del coro.

Importante este 30 aniversario fundacional.
