Almería-Real Madrid: ¡Ambientazo para el debut liguero!
Miles de personas disfrutan de la fiesta del fútbol camino del templo rojiblanco
La ciudad de Almería vive de nuevo este domingo una gran fiesta del fútbol, otra jornada para el recuerdo. El balón vuelve a rodar sobre el césped del Mediterráneo, ya renombrado como Power Horse Stadium, y lo hace con la UD Almería en Primera, en un primer duelo de retorno a la máxima categoría que disfrutan miles de personas, ansiosas de volver a ver al conjunto rojiblanco en acción.
Tras el parón veraniego, las ganas por regresar al cada vez más cotizado asiento del templo rojiblanco y de entonar los cánticos de aliento al equipo de Rubi, eran más que evidentes en los fieles que, luciendo la elástica indálica y bufanda o bandera en mano, pusieron rumbo al campo. Un viaje de ida que siempre se hace con una sonrisa de oreja a oreja. La vuelta a casa, sin embargo, suele ser otra historia si el resultado es adverso.
Gestos de ilusión delataban la felicidad de los seguidores por un arranque liguero que no podía presentarse mejor para los amantes del balompié, nada más y nada menos que ante el Real Madrid. Un hueso muy duro de roer como comité de bienvenida a la mejor liga del mundo.

La afición rojiblanca en el Power Horse.

A la espera del autobús del equipo.

Grada Joven llegando al Mediterráneo.

Representando a MEDAC.

A la espera del autobús del equipo.

Una familia de Huércal de Almería.

Positivismo y felicidad ante el arranque liguero.

Este grupo cerró el fin semana, en el que estuvieron en las fiestas de Las Negras, con un partidazo.

Estos pequeños seguidores muestran su abono.

Padre e hijo van juntos al fútbol.

Bufanda del Almería y camiseta del Madrid, pero ante todo deportividad. Dando ejemplo.

Cumpliendo el sueño de ver al Almería en Primera, ante el rey de Europa.

Desde Alemania llegó esta familia para ver al Real Madrid en el Mediterráneo.

Numerosas personas intentaron conseguir entradas a última hora, pero no todos tuvieron suerte.

Pedro, el mítico vendedor de pipas. Hace décadas ya las vendía a las puertas del Franco Navarro.

Con esta actitud tan positiva se presentó esta familia para animar a la UDA.

Largas colas para acceder al campo por Tribuna.

A la espera de poder entrar para disfrutar del partido.

Ángel Laynez y Javier Hernández Limones, de Clásica, uno de los grandes referentes almerienses del ocio nocturno.

Juan Carlos y su hijo llegaron desde Tabernas.

Paco, padre del entrenador almeriense Fran Fernández.

Juan Antonio, Paco, Jesús y Gonzalo.

Algunos jugadores de la UD Almería B.

Estos fieles nunca faltan a su cita en el templo rojiblanco.

Decenas de personas a la espera de que abriesen las puertas para acceder al estadio.

El fútbol siempre se ha disfrutado mucho más en familia.

Posando para LA VOZ.

Almería fue este domingo, más que nunca, rojiblanca.

