La Banca March aclara su futuro en Mojácar
El Ayuntamiento aprueba la modificación urbanística del legendario Hotel Moresco que acelerará su rehabilitación tras 18 años cerrado

El Moresco es el decano de los hoteles de Mojácar.
El Hotel Moresco, encaramado en la montaña de Mójácar empieza a ver más claro su futuro, tras permanecer cerrado desde hace 18 años. El Ayuntamiento que preside Francisco García Cerdá ha aprobado de forma inicial la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el ámbito donde está situado el veterano complejo hotelero en la Avenida de Encamp. Se ha redactado una ordenanza propia para la zona del hotel con el fin de que no pueda verse retrasada su rehabilitación por los intereses de los propietarios vecinos al establecimiento. La aprobación definitiva podría cristalizar en el plazo y con ello iniciar la recuperación del legendario edificio.
El alcalde de Mojácar, Francisco García Cerdá, ha destacado la importancia de este acuerdo para el municipio: “El Moresco forma parte de la historia de Mojácar y de su desarrollo social y turístico. Con este paso seguimos avanzando en la planificación urbanística de nuestro municipio, trabajando con responsabilidad y con una visión de futuro que nos permita aprovechar las oportunidades de desarrollo, siempre desde el respeto a nuestra identidad”.
El Moresco, el más antiguo de los hoteles de Mojácar que sigue en pie, inaugurado en 1973, está pendiente ahora de una cadena que lo gestione una vez que se apruebe definitivamente la modificación urbanística. La poderosa Banca March, su propietario, tras el embargo del anterior dueño (Grupo Cantoblanco de Arturo Fernández) ya ha recibido las credenciales de varios grupos del gremio interesados, aunque antes debe de ejecutarse el convenio que acaba de formalizar este grupo financiero con el Gobierno Municipal. A través de este documento, suscrito con el representante de Juan March de la Lastra, bisnieto del fundador, el Ayuntamiento se asegura que el inmueble siga siendo hotelero compatible con locales destinados a restauración, sala de exposiciones, celebraciones y jardines y 2.000 metros destinados a aparcamiento público.
Lo que hace el Ayuntamiento es proyectar la división de ese suelo urbano no consolidado, a través de una modificación en dos unidades de ejecución: una para el hotel y espacio complementarios; y otra para desarrollo residencial del resto de propietarios colindantes sobre 10.000 metros cuadrados que mide la unidad.