Más de 14.000 albañiles de Almería sacan músculo
La construcción repunta en la provincia y el desempleo baja el 35%, aunque hacen falta más, sobre todo encofradores y alicatadores

Albañiles en una obra en Almería.
Hay bastantes indicios de que la construcción en Almería está atravesando una fase de recuperación y expansión, pero conviene matizar que no se trata de un regreso al modelo del boom inmobiliario de los años 2000. El crecimiento actual está más vinculado a vivienda residencial, falta de oferta, promociones de obra nueva, rehabilitación y obra pública.
Según los últimos datos disponibles recogidos por la Agrupación de Contratistas de Obras de Almería, vinculados a Asempal, la construcción contaba en Almería, en abril de 2026, con 14.063 trabajadores afiliados al Régimen General de la Seguridad Social, frente a los 13.442 del mismo mes del año anterior. Esto supone un incremento interanual del 4,6% y refleja la capacidad del sector para seguir generando empleo asalariado.
A estos datos se suman los 5.195 autónomos afiliados en construcción en abril de 2026. Aunque esta cifra representa un ligero aumento mensual, muestra un descenso interanual del 3,7%, lo que evidencia una evolución desigual dentro del sector y una mayor presión sobre el trabajo autónomo vinculado a la actividad constructora.
En cuanto al tejido empresarial, Almería registraba en marzo de 2026 un total de 1.906 empresas de construcción, 42 más que el mes anterior, aunque por debajo de las 2.055 contabilizadas en marzo de 2025. Esta evolución refleja que, pese al dinamismo, las empresas siguen operando en un entorno complejo, condicionado por el aumento de costes, la falta de profesionales cualificados y la incertidumbre en la planificación de obras. Uno de los indicadores más significativos es la evolución del desempleo. En abril de 2026, el sector de la construcción registraba en Almería 3.453 personas desempleadas, frente a las 5.278 de abril de 2022. En cuatro años, el paro en la construcción se ha reducido en 1.825 personas, lo que supone un descenso del 34,58%. Este dato confirma la recuperación de la actividad, pero también pone de manifiesto una de las principales preocupaciones de las empresas: la creciente dificultad para encontrar mano de obra suficiente y cualificada.
La Agrupación advierte de que la falta de profesionales se ha convertido en uno de los principales problemas estructurales del sector. Esta carencia afecta a oficios especializados como encofradores, carpinteros, gruistas, ferrallistas, capataces, alicatadores, albañiles, electricistas y otros perfiles técnicos vinculados a la obra.