Desayuno sin diamantes y con sorpresa en Cabo de Gata
Los cortes de luz dejan sin tostadas y café a los turistas de Rodalquilar y la Isleta; los hosteleros están que trinan

Una cafetería en Rodalquilar.
Hay que desayunar como un rey y cenar como un mendigo, recomiendan los nutricionistas desde hace muchas décadas. En la costa de Níjar y en su parla, el Cabo de Gata, últimamente está difícil. Quien pidiera una tostada el pasado sábado, se quedó con la miel en los labios; quien demandara un cortado al camarero se quedó sin reconstituyente. El 99% de las cocinas, de los electrodomésticos necesitan de fluido eléctrico y éste se cortó sin previo aviso en enclaves turísticos como La Isleta o Rodalquilar, provocando, según los hosteleros, pérdida de reservas para el servicio de comidas. La refrigeración quedó también interrumpida durante dos horas provocando inconvenientes en las cocinas de bares y restaurantes.
Según la información trasladada a ASHAL por los establecimientos afectados, el suministro se interrumpió en torno a las 11.00 horas y no se recuperó hasta aproximadamente las 13.30 horas. La falta de electricidad obligó al negocio a cerrar temporalmente sus puertas y tuvo también consecuencias sobre las comunicaciones, dificultando las posibilidades de obtener información sobre la incidencia. ASHAL ha recibido asimismo información sobre problemas de suministro durante esa jornada en Las Negras y La Isleta del Moro, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, por lo que considera que este nuevo episodio no puede analizarse aisladamente de las incidencias que sus asociados vienen comunicando durante los últimos meses.
La patronal ha decidido además formalizar la protesta ante las administraciones competentes para que quede constancia de los perjuicios que estas interrupciones están provocando al sector y se reclamen explicaciones y soluciones a las compañías responsables. El nuevo incidente se produce después de las recientes quejas de establecimientos hoteleros del centro de Almería, donde un corte anunciado inicialmente entre las 22.00 y las 23.30 horas terminó prolongándose, según los afectados, hasta aproximadamente las dos de la madrugada. A ello se suman los microcortes e interrupciones denunciados anteriormente por empresarios del Parque Natural.
Para ASHAL, la reiteración comienza a plantear un problema que trasciende las incidencias puntuales. Los cortes afectan a cámaras frigoríficas, cocinas, climatización, sistemas de cobro y comunicaciones y, en el caso de los hoteles, también a ascensores y otros servicios esenciales para los huéspedes. Cuando se producen durante un servicio, como ocurrió este sábado, el perjuicio económico es inmediato y difícilmente recuperable.
El presidente de ASHAL, Pedro Sánchez-Fortún, considera que el sector no debe resignarse ante esta situación. “No vamos a normalizar los cortes de suministro. Cada vez que un asociado nos comunique una incidencia que obligue a cerrar, provoque pérdidas o impida atender correctamente a sus clientes, vamos a denunciarla y hacerla pública. Es lo mínimo que podemos hacer en defensa de unas empresas a las que se les exige cada vez más para prestar servicios de calidad”, ha señalado.