La tecnología agraria más avanzada de Europa está en Cuevas
El consumo de agua es 68 veces inferior al habitual y el sistema se autoabastecerá con renovables

Sistema de cultivo en bandejas móvilesx,auto,au
Una visita a los invernaderos instalados por la SAT Los Guiraos, situados en la pedanía del mismo nombre en Cuevas del Almanzora, supone adentrarse en la que probablemente será la agricultura del futuro.
Los cultivos están sustentados en bandejas móviles que no precisan ni tierra ni ningún otro sustrato. Las plantas se desarrollan en un substrato líquido, básicamente agua con nutrientes, y en un clima controlado durante todo el año que permite un ciclo de cltivo estable durante todo el año.
Pero hay más, y es que ya no se puede hablar de cuantas plantaciones se pueden realizar. En realidad se trata de un sistema de cultivo ininterrumpido durante todos los días del año, lo que permite atender la demanda de producto -en este caso lechuga japonesa Pack Choi- durante los doce meses del año con idéntica calidad y sabor.
El sistema es en sí mismo una evolución; se realiza la plantación en una bandeja móvil que a partir de ese momento empieza a circular por el invernadero. Ese ‘viaje’ dura exactamente 34 días y cuando la bandeja llega al final la lechuga está en su punto óptimo de maduración, lista para recolectarla.
De esta forma se realiza nu cultivo que en ningún momento deja de moverse hasta llegar a donde las operarias tendrán que sacarlas de sus bandejas y colocarlas en cajas listas para ser embaladas. Se podría decir que no hay que ir a buscarlas sino que son las propias lechugas las que acuiden a su cita con las personas que las recolectarán.
Matías Pérez Cervellera es el presidente de esta SAT cuevana, que explica que para poner en marcha las dos hectáreas de invernaderos dotados con esta tecnología ha sido precisa una inversión de alrededor de tres millones de euros. Caro, sí, pero que en el plazo de un año ha mostrado su rentabilidad tanto por el volumen de producción como por la calidad o la reducción de la mano de obra necesaria para atender el cultivo.
La totalidad de la producción está vendida de antemano al partner comercial de Los Guiraos, la empresa Primaflor, que ha encontrado un mercado apropiado a esta lechuga japonese en Europa, sobre todo en restaurantes asiáticos, fruterías especializadas o en galerías de alimentación de los grandes almacenes.
Cada día salen del invernadero 2.500 kilos de estas lechugas, que tienen un precio cerrado de 0,60 euros por kilo durante todo el año. Matías Pérez sostiene que tras unos primeros meses de ajuste de los sistemas, la producción es sostenida y la rentabilidad está ahora asegurada gracias a esos acuerdos comerciales.
Si importante es la producción, llama la atención las aplicaciones tecnológicas encaminadas al ahorro de recursos o de energía. Al no existir sustrato, se produce el primero de esos ahorros.
Además, para plantar 3,5 millones de plantas (lo que se planta en los 10.000 metros cuadrados del invernadero, se precisan 68 hectáreas al aire libre, con un consumo de agua de 4.000 metros cúbicos por cada una de ellas.
El sistema de recirculación y recuperación del agua aplicado en el invernadero de Los Guiraos permite que el consumo de agua se limite a 4.000 metros cúbicos para todo un año, es decir 68 veces menos que en el sistema convencional de cultivo, lo que convierte el modelo en el más eficiente desde el punto de vista hídrico en Europa.
Los sistemas de control de la SAT controlan el agua, las necesidades nutritivas de las plantas, los ciclos de cultivo o la ‘salud’ de las lechugas. Un último paso ya está siendo ultimado, la instalación de un huerto solar y un pequeño parque eólico para atender la demanda de la finca.