La vivienda en el centro pierde más de la mitad de su valor en diez años
En Pescadería el metro cuadrado ha pasado de 1.200 euros a 650

Mapa con las variaciones de precios en España
El último informe emitido por la gestora inmobiliaria Tecnocasa sobre la evolución de los precios en los diez últimos años señala a Almería como una de las provincias españolas en las que más valor han perdido las viviendas con respecto a los precios anteriores a la llamada ‘crisis del ladrillo’.
El análisis de los precios desde que se iniciara el año 2008 y hasta el cierre de 2017 indica que las viviendas valen hoy en casi todo el territorio provincial menos de la mitad que hace diez años, arrastrados no sólo por la crisis propia de la construcción sino por una crisis financiera y global.
Máximos
En el caso de Almería capital la ubicación de los inmuebles tiene una influencia importante en la valoración de las viviendas. Una de las áreas más afectadas por los recortes de las cotizaciones es la comprendida entre el Paseo de Almería y la Rambla Federico García Lorca, zona de precios muy altos a lo largo del tiempo, pero que ha sufrido una de las mayores bajadas en la última década.
El precio medio que se pagaba en este área de la capital estaba en 4.500 euros por metro cuadrado; diez años más tarde ese precio ha descendido hasta los 2.040 euros, una bajada del 54,6 por ciento, es decir menos de la mitad del valor de las viviendas en ese periodo. O dicho de otra forma, las viviendas valen hoy en el centro de la ciudad menos de la mitad que en el año 2008.
Mínimos
Pero el fenómeno no es patrimonio de las zonas más caras porque en barrios como el de Pescadería, según se recoge en el estudio realizado por la gestora, se ha producido una bajada que está cerca del 46 por ciento. Hace diez años el metro cuadrado en este barrio estaba en 1.200 euros, mientras que en la actualidad ese mismo metro cuadrado se paga a 550 euros.
También la tipología de las viviendas en ambas zonas es diferente, ya que el tamaño medio en la zona comprendida entre el Paseo de Almería y la Rambla Federico García Lorca es de 120 metros cuadrados, con un valor final de 244.800 euros. En Pescadería ese tamaño medio es de 95 metros cuadrados y el precio actual de venta se queda en la cantidad de 61.750 euros.
La burbuja
Que Almería esté a la cabeza en cuanto a la pérdida de valor de la vivienda tiene su base en el hecho de que fue una de las provincias españolas, junto con la de Castellón, donde más viviendas se quedaron sin vender cuando estalló la famosa burbuja inmobiliaria.
Una situación que no ha cambiado en lo esencial y que obliga a los propietarios, a los promotores y a las entidades financieras, que se quedaron con una parte importante de ese parque de viviendas sin vender como consecuencia de los embargos, a iniciar unas rebajas en los precios que, aunque han permitido sacar adelante una parte de esos inmuebles, no ha sido suficiente para eliminar ese mercado residual.
Los precios
Junto a ello, el hecho de que en los últimos años de la burbuja los precios se situaron en un nivel anormalmente elevado; eran tiempos en los que todo parecía valer y en los que los promotores y agentes inmobiliarios establecieron cotizaciones por encima de las condiciones de mercado.
El sector de la promoción y construcción de viviendas ha evolucionado en los dos últimos años, pero el mercado no acaba de reaccionar, posiblemente lastrado por una situación laboral poco propicia ya que, si bien se ha producido un aumento en la contratación y el nivel de paro ha bajado de forma sustancial, los salarios no han recuperado poder adquisitivo, más bien lo han perdido o se han situado en niveles que no permiten a la familia abordar la ‘aventura’ de comprar vivienda.
Influye también el hecho de que las entidades financieras aplicaron mucho más rigor en la concesión de préstamos hipotecarios a raíz de la crisis inmobiliaria que se desató en 2007-2008. El acceso al crédito es más complicado y eso ha incidido negativamente en la compra y, como consecuencia, en los precios de los inmuebles.
Más alquiler
Ante las dificultades para el acceso a la compra, los almerienses se han decantado por el alquiler, siguiendo una tendencia que, según Tecnocasa Group, es común en la mayor parte de las provincias españolas. Ni siquiera la pérdida de valor de la vivienda (por encima del 50 por ciento en Almería) ha logrado incrementar las ventas en los últimos años.
La consecuencia de esa situación de crecimiento de la demanda del mercado de alquiler es que en los últimos años se ha producido una elevación de los precios para los inquilinos que se cifra en torno al 12,75 por ciento.
Según el último censo de población y vivienda la opción del alquiler ha ganado peso en los últimos años. Ese censo oficial indica que el número de viviendas en régimen de alquiler ha crecido por encima del 50 por ciento.