Cuando Europa abrió sus puertas Almería arrasó en los mercados
Desde entonces las exportaciones han crecido un 1.660 por ciento

Almería, la gran factoría hortofrutícola de Europa
Acaban de cumplirse treinta años desde que Europa dio el ‘sí quiero’ a la entrada de España. Un periodo en el que sin duda han cambiado muchas cosas. Sin embargo para Almería y para su agricultura el verdadero ingreso en el club de los más ricos no llegaría hasta 1993.
En teoría los aranceles, los precios de entrada y el resto de medidas contempladas en el llamado periodo transitorio se alargaban hasta 1996, diez años después del ingreso en la Comunidad Económica Europea, pero el establecimiento del Mercado Único abrió la puerta a las hortalizas y eso cambió por completo el sector hortofrutícola almeriense.
La prueba de esa trascendencia se encuentran en el repaso de los datos; en la campaña 1987/88 (España ya era miembro de la UE, pero aún soportaba el periodo transitorio para exportaciones) la provincia exportaba 31.355 toneladas. En la de 1992 ya había subido a 500.000 y en apenas diez años se multiplicaba por tres hasta 1.500.000 toneladas. En la última, la 2015/2016 fueron más de 2,5 millones de toneladas.
La gran beneficiada
Se podría decir que el gran éxito del ingreso pleno en la UE, el entonces Mercado Único, tuvo a Almería como la primera y casi única zona española en obtener beneficios más que notables. Antes de ese momento la exportación almeriense de tomate alcanzaba casi las 40.000 toneladas, menos del 10 por ciento del total español. En esa época Alicante vendía casi 60.000 toneladas, Murcia 113.290, y Canarias (Las Palmas y Tenerife) sumaban 177.200 toneladas.
Hoy, 23 años después del cambio en las condiciones del mercado comunitario, Almería supera las 550.000 toneladas de tomate exportado, un 60,02% del total español. En ese periodo Canarias ha perdido un 67% de volumen de ventas (57.082 TM), Alicante un 43% (32.282 TM) y Murcia el 11 por ciento con 94.543 toneladas. El salto de Almería es evidente con un aumento en sus exportaciones cifrado en el 1.660 por ciento.
Altos ingresos
La caída de las barreras arancelarias permitió a Almería convertirse en lo que ha dado en llamarse la ‘despensa de Europa’, aunque la tarta española no ha crecido en semejante proporción. Los productores y comercializadores de la provincia simplemente se comieron gran parte de las porciones de esa tarta que representaban otros territorios españoles, en especial los citados de Canarias, Alicante o Murcia.
El incremento de las ventas ha tenido en este periodo un reflejo notorio en los ingresos del sector y es que si en la campaña 87/88 el importe de las exportaciones almerienses se situaba en 135 millones de euros (entonces pagados en pesetas), en la actualidad esa factura ha aumentado en un 1.555,5 por ciento, hasta colocarse por encima de los 2.220 millones de euros.
Sin ayudas
Una de las cuestiones en las que los almerienses ‘sacan pecho’ es el hecho de que este crecimiento constante desde el año 93 y hasta la fecha se ha hecho sin disponer de las ayudas que sí han tenido otros sectores como el del aceite de oliva o los cereales. Desde el ingreso de España en la Unión Europea se han repartido decenas de miles de millones en el campo español y andaluz, hasta el punto de la renta en algunos de esos sectores tienen hasta el 50 por ciento de los ingresos a través de ayudas públicas. En Almería ese porcentaje se queda en un exiguo uno por ciento. Aquí la renta del agricultor procede casi exclusivamente del mercado, y lo hacen bien.