Sin gol no hay paraíso
Elche 0 Almería 0

La roja a Saveljich.
Así no se puede ganar. Se juntan muchos factores para que este Almería siga en descenso y no logre la primera victoria a domicilio de la temporada. Pocos se acuerdan del penalti dentro del área del Elche por mano, o de la roja a Esteban Saveljich, y sí son muchos los que aún se preguntan cómo se puede perdonar tanto de cara a gol. Juan Ramírez y Chuli dispusieron de las mejores ocasiones. Casi para empujar el balón a la red, pero... agua.
Poco ritmo
Circulación lenta de balón durante 45 minutos. Los porteros no intervenían y el 0-0 era el resultado más justo. El Elche esperaba en su campo para buscar las contras, pero el Almería no caía en su trampa, llegando al ataque con los efectivos justos. Tras el descanso se vio de verdad el Elche-Almería. Se abrieron espacios y comenzaron las llegadas. Casto evitó el 1-0 en un mano a mano con Sergio León y luego llegó la ineficacia y la falta de picardía en el área contraria.
Primero con una internada de Pozo que finalizó con un disparo alto. Luego, con un centro de Dubarbier que Ramírez estrella en la defensa ilicitana cuando casi se cantaba el gol. Y el colmo de la desesperación para Pipo Goro y los aficionados, error de Chuli en boca de gol con Javi Jiménez sentenciado.
Se puede achacar a la suerte, en este caso la mala, porque la buena ya hizo suficiente la pasada semana contra el Girona. Demasiado inocentes los disparos a portería con tanto en juego. Puede que el problema sea mental, y que la presión pueda con el deportista. El Almería protestó una mano dentro del área local. Esteban Saveljich la vio clara: “Por supuesto que fue mano, rematé yo y la jugada me pilla de frente”, explicó en zona mixta el central.
Uno menos
El central del Almería, Saveljich, fue expulsado por derribar al contrario cuando éste iba rumbo a Casto. El argentino volvió a resaltar el error del árbitro: “El delantero piensa que solo va Ximo y yo le cargo con el hombro, pero no es falta y mucho menos amarilla”.
El equipo continúa en zona de descenso y se agarra al clavo ardiendo de la media inglesa. Punto fuera y tres en casa. Esta vez la botella se ve medio vacía, porque las ocasiones frente a Javi Jiménez eran para empujar y celebrar. La falta de puntería hace que, una semana más, el sufrimiento sea máximo.
Son cuatro semanas con la portería a cero, pero la losa de no haber ganado aún fuera de casa continúa pesando.
La plantilla espera no romper la media inglesa para seguir soñando.