El Almería saca petróleo en Tenerife
Pese a su falta de calidad en el ataque

Iván Sánchez.
El Almería sacó un punto muy valioso en Tenerife, aunque luego los marcadores de los restantes equipos implicados en la lucha por la permanencia le restaran significación en la tabla .
Un empate con dos nombres propios: el portero Casto y El Pipo Goro.
El portero se jugó el físico hasta en tres ocasiones para remediar los desajustes que la velocidad de los delanteros rivales, sobre todo Suso y Nano, provocaban en el costado izquierdo de la defensa; Dubarbier tenía poca ayuda y Saveljich superado en velocidad.
El segundo gran protagonista del partido fue el entrenador argentino. Tuvo claro que el Almería no había funcionado en el primer tiempo ni en el aspecto defensivo, obligando a Casto a jugar de libero con la mano y con los pies; ni en ataque, una parcela en la que únicamente asomó la cabeza una vez el once almeriense. Quique prefirió estrellar el balón en el muñeco que ceder a Dubarbier que entraba sólo. Dejó en la caseta en el descanso a Chuli y dio entrada a Fatau adelantando ligeramente la posición de Lolo Reyes. Aquí se acabaron los problemas para Casto que ya no se volvió a ver exigido
Catástrofe estratégica
No sería exagerado calificar de catastrófica la actuación del conjunto almeriense en el apartado estratégico.
Ni un sólo lanzamiento de córner rematado, tres de ellos se perdieron directamente fuera antes de llegar al área rival. Otro salió de la cancha, sin que nadie lo tocara, por el lado contrario al que se lanzó. En los golpes francos la falta de coordinación fue desesperante ya que en casi todas las oportunidades la jugada acabó en fuera de juego de un jugador del Almería. Sin gol ni en juego ni en estrategia sólo se puede empatar a cero.