Villar quiere ser el presidente de la UEFA
Con Infantino en FIFA y Michel Platini sancionado, el presidente quiere dar el salto

Ángel maría Villar quiere dar el salto.
El gran e inmediato objetivo de Villar es convertirse en presidente de la UEFA. La organización está ahora descabezada, con su presidente, Platini, suspendido por seis años y con su secretario general, Infantino, promocionado a presidente de la FIFA. Villar ha visto el hueco, pero no pondrá en marcha la maquinaria antes de que el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) falle sobre el recurso de Platini, que ha pedido que le revoquen la sanción de la FIFA por «insultante, vergonzosa y desprovista de todo derecho».
El presidente de la Federación debería renunciar a su actual cargo si alcanzara la presidencia de la UEFAporque así lo reflejan los estatutos de la Unión Europea de Fútbol. Villar ha hecho sus cálculos y los plazos corren a su favor. La UEFA no hará elecciones antes de que el TAS falle sobre Platini, lo que podría ser en mayo, justo antes del Congreso de la UEFA. Según lo que pase en los tribunales, Villar dará o no el paso adelante. Si Platini es absuelto se quedará quieto, pero si el TAS ratifica la sanción, que es lo más problable, el vasco atacará la presidencia de la UEFA con el apoyo del mismísimo Infantino, antes su secretario y ahora su jefe.
El panorama en España no parece que sea contrario a sus intereses. Ángel María Villar, que hace apenas dos semanas estaba en serio riesgo de ser inhabilitado, se ha venido arriba. El Tribunal Arbitral del Deporte español, el TAD, no se anima a inhabilitarle porque no encuentra fundamentos sólidos para ello. El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha encallado en su propósito, al menos por el momento. En la reunión de este viernes tampoco se espera que el TAD tome medidas contra Villar, si acaso hará una nueva petición de información para marear la perdiz. Y mientras, se acaba el tiempo de Miguel Cardenal como secretario de Estado para el Deporte, que es precisamente la jugada que espera Villar para que se archive definitivamente su causa.