Fran Vélez se echa las manos a la cabeza
Lamenta que los errores propios cuesten tan caros esta temporada

Fran Vélez con peñistas del Almería en Tarragona.
El Almería se abona al empate y Fran Vélez se cansa de tantas jornadas sin ganar. El central, que vivió un partido muy especial contra el Nástic, ya que jugó allí y su familia estuvo en la grada de Nou Estadi, hizo una parada en zona mixta para atender al Carrusel Deportivo. Con la sonrisa de haber logrado el empate en el último suspiro, el tarraconense explicó que el Almería está entrando en una dinámica de demasiados empates: “Es la tónica habitual. Hacemos fútbol para ganar, creando ocasiones de gol y nos penalizan nuestros errores. No es normal lo que nos pasa, porque otra vez nos metieron de córner, aunque fue fuera de juego”.
Desde la llegada de Joan Carrillo, el Almería ha sumado seis empates y una derrota en Liga, es decir, que lleva seis puntos de veintiuno con el catalán en el banquillo. No pierde desde que visitó al Real Mallorca, hace cinco semanas pero encadena tres meses en blanco, sin lograr el triunfo.
Para enfadarse Es desesperante, y no solo para Fran Vélez, que el Almería encaje goles con tanta facilidad, sobre todo los dos del sábado en el Nou Estadi. El fútbol sería exacto si no existiesen los errores, pero es alarmante que se repita una misma acción siete días después. Se trata de la jugada del 2-1. Como el Numancia, el Nástic estuvo más ‘vivo’ en el rechace y marcó tras parada espectacular de Julián Cuesta.
Fran Vélez dejó claro en el Carrusel que no para de darle vueltas a lo que pasó: “Te echas las manos a la cabeza. El Nástic llega dos veces y te marca, y nosotros tuvimos otras tantas llegadas que no materializábamos. Dimos la cara, que es lo bueno”.
Final loco Satisfacción por el empate, ya que el 2-2 llegó a dos minutos de la prolongación, pero a la vez una sensación de que la temporada sigue su curso y las constantes de vida del Almería siguen siendo débiles e inestables. Vélez reconoció que querían la remontada: “Fuimos a por el partido, y no a empatarlo, sino a ganarlo. Me quedo con que lo dimos todo a base de trabajo y esfuerzo”.
La falta de precisión en los últimos metros del Almería fue alarmante. En la segunda mitad más regular que se le recuerda, mandaba balones sin sentido o directamente fuera del campo. Vélez lo achacó a la presión que soportan cada día: “Queríamos llegar y hacer el gol tan rápido que nos poníamos nerviosos. Es fruto de la situación en la que estamos, pero lo intentamos y salió bien”.
Trece semanas Catorce puntos de cuarenta y ocho es el balance actual del Almería. Cifras que sitúan a los rojiblancos en la última plaza de la categoría. Fran Vélez, como uno de los pesos pesados del vestuario, entiende que cada jugador carga con una losa importante cada partido con la racha sin ganar: “Una semana más y eso pica en el vestuario. El sabor del partido es agridulce, porque hicimos buen fútbol y no ganamos”.
Como en casa Con familiares y amigos en la grada, Fran vivió “una noche especial”: Quería haber dedicado la primera victoria desde septiembre a los suyos, pero se quedaron por el camino. Ya queda menos para lograrlo: “Estamos fastidiados porque no se gana. Es un punto, que nos vale para crecer, pero no lo considero suficiente”.