Mbappé, con un doblete, silencia al Camp Nou
Vuelve a apretar LaLiga

El delantero francés del Real Madrid, Kylian Mbappé, fue la estrella del Clásico.
El Barça quiso tener el control, pero fue el Real Madrid quien dominó en las áreas desde el inicio del partido. El primero en avisar fue Arda Güler, pero su chut se fue por encima del larguero. El turco, a los pocos minutos, volvió a probar fortuna, esta vez obligando a Joan Garcia a sacar con una estirada su nuevo intento. Estos primeros compases del Clásico dejaban claras las estrategias tanto de Flick como de Mourinho. El alemán buscó tener la posesión y atacar con Gordon y Lamine Yamal por las bandas, mientras que el portugués planeó su plan a base de contragolpes.
Con esas ideas, los azulgranas llegaron a la portería de Lunin —este domingo titular por una gripe de Courtois— de forma tímida. Raphinha, tras una gran jugada de Pedri, lanzó alto su ocasión. Más tarde tuvo otra, pero su zurdazo ajustado se fue fuera. Antes, Mbappé hizo acto de presencia con una carrera que asustó a Cubarsí, pero su intento de pase quedó en nada.
Mientras el Madrid seguía creciendo sobre el césped, al Barça se le torcía el choque: tuvo que sustituir a Xavi Espart por lesión. Fue Cancelo quien pasó a defender a Diomande, mientras que Balde, con muy pocos minutos en esta temporada, ocupó la banda de Mbappé. El francés progresó y gozó de una nueva ocasión ante Joan Garcia, pero su gol llegó de la forma más inesperada. Un mal despeje de Gerard Martín golpeó en sus piernas, mandando la bola a la red. Pese a celebrar, el Madrid no paró... asfixiando a un Barça que llegó a pedir el descanso. Kylian, aunque fue en fuera de juego, puso a temblar al Camp Nou con un lanzamiento al poste... y Diomande, que está haciendo olvidar al sancionado Vinicius, mandó su intento al lateral de la red.
El paso por vestuarios vino bien a los de Flick, que tomaron el mando en la segunda mitad. Primero con una ocasión defensiva que devolvió la confianza a Gerard Martín, ya que consiguió frenar un dos para uno contra Bellingham y Mbappé, y después con el gol de Raphinha, que llegó cuando se cumplía una hora de partido. Por su parte, el Madrid pareció acusar el trabajo de la primera mitad. Las revoluciones subieron, pero los de Mourinho no supieron aprovechar ninguno de sus contragolpes.
Gerard Martín, de un cabezazo, pudo hacer el segundo tanto azulgrana, pero una gran estirada de Lunin lo evitó. También pudo hacerlo Lamine Yamal, con un disparo colocadito al poste, pero la rosca lo fue sacando entre los tres palos ante la atenta mirada del ucraniano. Los cambios hacían presagiar que la dinámica del partido iba a seguir así, ya que para los madridistas entraban Dumfries, Carreras y Camavinga, mientras que Flick daba salida a De Jong, Adeyemi y Gabriel Jesús. Sin embargo, esa última sustitución de Mourinho fue clave en el resultado. Cuando mejor parecía estar el Barça, Camavinga creó un autopase dentro del área culé para ceder el 1-2 a Mbappé, que celebró su doblete y que la liga vuelve a apretarse.