El Almería pierde otra gran oportunidad
Sigue la marcha de cangrejo de los de JIM

Thomas.
Los profesionales del fútbol saben que o salen desde el vestuario con el cuchillo entre los dientes o serán presa fácil para los leones. Éstos salen cada partido hambrientos y perfectamente preparados para dar buena cuenta del equipo que los visita con bocados a sus partes más vulnerables.
Ocasión perdida Esta visita del almería a San Mamés estaba cargada de posibilidades para los almerienses y era ciertamente preocupante para los locales. Esta divergencia de sensaciones antes de la celebración del encuentro tenía como base las ausencias de los dos máximos artilleros del ataque local, que se quedaba sin gol o con muy poco gol. Por otra parte las sensaciones que había dejado el duelo ante el Villarreal habían sido lo suficientemente buenas como para dejar abierta la puerta de la esperanza de sacar algo positivo en este desplazamiento.
No fue así, un pésimo Almería, sin alma, indolente, entregado y apático fue víctima de un Athletic superior en todo que en menos de media hora había sentenciado la contienda y que pudo y debió de irse al descanso con muchos más goles a su favor. Valverde, entrenador del Athletic, ganó por goleada a Juan Ignacio Martínez que cada vez parece más claro que ha perdido el norte el equipo. Sabía de sus carencias y salió a ‘comerse’ al Almería desde el primer segundo buscando encerrar al rival en su área y superarle en la estrategia.
El entrenador almeriense tenía la obligación de aleccionar a los suyos para tapar a Julián y hacer aparecer sobre la Catedral a los fantasmas que amenazaban el cielo bilbaíno. El técnico local logró su objetivo, mientras que JIM vio como, una vez más, los errores de siempre aparecían en su equipo con una alineación condenada al fracaso desde el vestuario, antes de jugarse el partido ante el Athletic en el Nuevo San Mamés.