JIM y Quique utilizaron filosofías opuestas para conseguir el pase
El técnico rojiblanco apostó por los canteranos Dani, Iván y José en la segunda parte

Dani Romera, en el Coliséum Alfonso Pérez.
Juan Ignacio Martínez y Quique Sánchez Flores encararon el encuentro de vuelta de octavos con filosofías opuestas. El técnico rojiblanco inició el encuentro con once futbolistas de la primera plantilla, aunque entre ellos sólo hubo cuatro de los once que salieron de inicio ante el Sevilla.
Dado que el equipo era incapaz de superar la barrera defensiva local e inquietar seriamente la meta rival, el técnico almeriense decidió dar entrada en el minuto 61 a dos de los jugadores del filial, el extremo Iván Sánchez y al delantero Dani Romera en sustitución de Wellington, que había experimentado una merma evidente en sus facultades, y Teerasil. El míster buscaba mayor mordiente en su ataque. A falta de diez minutos para el final dio entrada a José Ángel en sustitución de Ramón Azeez.
Por su parte, Quique Sánchez Flores utilizó la táctica opuesta. Comenzó el encuentro con cuatro jugadores del filial y sucesivamente fue dando entrada a jugadores titulares como Velázquez, central cedido por el Atlético, y al centrocampista Sarabia, en sustitución del canterano Pere Milla en el descanso, y a su ariete titular álvaro, por Yoda. El cuadro local ganó en profundidad, creo sus mejores ocasiones y marcó el tanto que le garantizaba el pase a cuartos. Un aviso para navegantes, ya que el Getafe será el rival más inmediato de los almerienses en el Estadio de los Juegos Mediterráneos.