La peor entrada de la Liga con el Elche
El presidente no entra en la batalla de los horarios y se remite a los contratos televisivos

Los aficionados fieles nunca fallan cuando juega el Almería.
Igual no lo saben pero yo se lo digo. Frente al Elche se daba la peor entrada de la temporada con 9.833 aficionados que pasaron por los tornos para ver el partido. Seguro que tampoco saben que al Oviedo de Segunda B lo ven casi 15.000 pero esas no son las cuentas que debemos hacer.
Alfonso tiene claro que el dinero le llega de la Televisión y cumple a rajatabla con el contrato firmado y a la hora que le pongan estará su equipo para jugar. La guerra de Alfonso está en el abono al que premia y estimula sin llegar a cuajar del todo.
El presidente quiere aumentar el número de abonados y le importan menos las cifras de las taquillas. Llegar a los 14.000 era el objetivo de la temporada pero no se logró la cifra y su mensaje a la grada es claro: “Si hay que venir a apoyar al Almería a las tres de la mañana se viene”.
El problema de los horarios es real y frena a los aficionados de la provincia pero hay otro que por los siglos de los siglos se mantiene en Almería y es el compromiso social con el club de la tierra. No existe esa comunión que nos sitúe entre los mejores de la Liga.
Para no ir más lejos el Elche es el octavo de la Liga en afición con más de 25.000 abonados. Estas cifras pesan mucho a todos los niveles y nos gustaría estar en un nivel similar pero no hay forma.
Para el presidente no es cuestión de horarios es cuestión de tiempo y economía social el tema de la afluencia al Mediterráneo. Nuestra afición tipo no llega a los 10.000 aficionados y lo mejor es adaptarnos a ello.
Poco a poco señores que esto es cuestión de tiempo. No somos un club centenario pese a llevar más de cien años con fútbol en la capital.