La plantilla no está cerrada...o si
Del miedo a las diabluras de Thievy a la ilusión por lo que puede ofrecer

El Almería que ganó en el Carlos Belmonte al Albacete.
El 22 de julio el Almería jugó su primer ‘bolo’ de la pretemporada en Águilas. Alfonso García, saltándose su norma de conducta, declaraba que iba a fichar al jugador que más “le había gustado después de Messi” e incluso anunciaba que era Thievy. Ha tenido que transcurrir casi un mes para que la máxima ilusión del presidente se hiciera realidad, pero hoy el delantero es rojiblanco. Personalmente creo que el fichaje de Thievy es un acierto total y un paso adelante en el potencial del equipo. Para un conjunto de la zona media-baja de la clasificación como el Almería la llegada de Thievy es un gran lujo porque estoy convencido que habrá pocos futbolistas con su facultad de desequilibrar en los conjuntos llamados a pelear por la permanencia. Los datos económicos de la operación, hechos públicos por el Español, ponen de manifiesto que el Almería ha tenido que hacer un gran esfuerzo económico para fichar al delantero francés.
Pero creo sinceramente que ha valido al pena y que la gran beneficiada con este fichaje va a ser la hinchada rojiblanca que está ilusionada con su llegada como demostró con su masiva presencia en la puesta de largo del jugador y en el incremento de abonados que se produjo el miércoles.
Thievy ha sido uno de los futbolistas que más sensación de pánico ha trasmitido a la grada del Mediterráneo. Sus diabluras estuvieron muy cerca de truncar las aspiraciones de ascenso del Almería de Gracia y la temporada pasada con el Espanyol repitió actuación estelar en el Mediterráneo. Thievy es un jugador joven, 22 años, fuerte, valiente, con unas cualidades técnicas y una calidad muy por encima de la media. Rápido, desequilibrante y vertical el internacional congoleño está capacitado para ofrecer a los abonados del cuadro almeriense el espectáculo que demanda.
Se habla demasiado de su conflictividad, pienso que sin argumentos. No puedo evitar que el caso de Thievy me recuerde al de Felipe Melo. Todo el mundo hablaba de la conflictividad del brasileño y en el Almería no sólo ofreció un rendimiento excepcional sino que fue todo un ejemplo de honradez profesional. Llegada la hora de irse exigió a la Fiorentina que pagara la clausula y no negociara. La plantilla no está cerrada... o si. Va a haber una o dos salidas y es posible que haya otro fichaje.