Quique Pina: “Traje a Riquelme, Saviola, Vieri y la Granadamanía”
Sostiene que el fútbol puede ser rentable. Sacó al Granada de Segunda B y lo ha consolidado en 1ª

Quique Pina echa la mirada atrás.o,46
—Todo el mundo le conoce como superdirigente deportivo, brillante agente de jugadores y exitoso presidente del Granada, pero pocos recuerdan que fue futbolista y, por cierto, no era demasiado malo.
—Comencé mi carrera en las categorías inferiores del Real Murcia y me enrolé en los juveniles y de ahí pasé a su filial, el Imperial. En siete oportunidades llegué a jugar en el primer equipo. Era la época de Felipe Mesones y José María Maguregui como entrenadores.
—Técnicos ilustres. Mesones obtuvo varios ascensos y Maguregui, recientemente fallecido, dirigió entre otros al Atlético de Madrid.
—Así es. Me tocó jugar un campeonato que se llama ‘Torneo de la Comunidad’, que es una especie de Copa de Cataluña, por encontrar un campeonato similar pero en versión murciana. Y de ahí me marché al Mérida, que estaba en Segunda en la época que su presidente era José Fouto y su entrenador, nada menos que Juan Gómez Juanito. Ese equipo jugaba de maravilla al fútbol.
—Debió ser tremendo cuando se mató en aquel accidente de coche. Han pasado 22 años y el mundo del fútbol todavía lo recuerda.
—¡Fue un golpe muy duro para todos! Juanito era un pedazo de entrenador y un gran psicólogo. Si no llega a ser por aquel accidente hubiera dirigido al Real Madrid. ¡No me cabe ninguna duda! Tenía un gran futuro por delante (Juanito tenía un principio de acuerdo para entrenar en la siguiente temporada al Burgos, que estaba en Primera).
—Parece claro que su vocación iba allende los terrenos de juego porque sus éxitos han llegado en los despachos, en los viajes, en las negociaciones...
—Me dediqué a la representación de jugadores e hice montones de operaciones como los fichajes de Riquelme y Saviola por el Barcelona; Albert Luque y Tristán, al Deportivo; Juninho por el Atlético, que después se lesionó de gravedad por la recordada jugada de Míchel Salgado; Cristian Vieri también por el Atlético, Solari, Turu Flores, Iván Helguera, Anelka…
—Anelka, todo un personaje. El Real Madrid pagó un elevado traspaso y le vendió poco después por una cantidad similar...
—Fue una operación complicada. Anelka era un extraordinario jugador, pero estaba muy descentrado. Por eso no triunfó en el Real Madrid.
—Su carácter emprendedor le llevó a fundar el Ciudad de Murcia en 1999 con apenas 30 años.
—Empezamos en la Provincial murciana y a base de ascensos consecutivos, en apenas cinco años nos plantamos en Segunda División. Conseguimos dos cuartos puestos y estuvimos a un palmo de subir. Entonces, los tres primeros ascendían y no había play-off para decidir la tercera plaza de ascenso. Nos faltó sólo un punto y coincidió con la increíble racha del Levante que ganó casi todos sus partidos de la segunda vuelta.
—¿Se considera un negociante del fútbol?
—Es que en el fútbol no te queda más remedio que saber negociar. De lo contrario estás muerto porque sólo con las taquillas no cubres nada. Hacen falta más cosas y es fundamental saber generar recursos. Pero sobre todo, acertar con los futbolistas.
—Uno de sus primeros grandes negocios fue el sueco Goitom.
—A eso me refiero. El Udinese nos lo cedió por cuatro perras y se lo vendimos al Murcia por tres millones de euros.
—Poco después decide vender el Ciud