Manolo Berenguel: "Me retiré e invertí mi dinero en la hostelería, pero llegó la crisis y todo se torció"
Una leyenda del voleibol en Almería cuenta cómo fue su carrera dentro y fuera de las pistas

Manolo Berenguel con LA VOZ de Almería y Cadena SER en el Palacio Mediterráneo.
El voleibol en Almería no se entiende sin Manolo Berenguel. Recuerda los veranos de la infancia en Barranquete, ya que su familia remanece de Los Nietos, en Níjar; y del cortijo de Los Berengueles. Se retiró por una oferta de trabajo que no salió bien e invirtió su dinero en la hostelería hasta que la crisis le golpeó con dureza. El propio protagonista reconoce que aún está “pagando las consecuencias”. Actualmente dirige a cuatro equipos de Michelin Mintonette, destacando el de Superliga Masculina 2.
En el IES Azcona se empezó a forjar una leyenda del deporte provincial. Entró al centro un nuevo monitor de deportes, Moisés Ruiz, “y revolucionó todo”, cuenta Manolo en el podcast ‘Pegados a la cal’. Al principio los alumnos querían fútbol y más fútbol, pero Moisés Ruiz tiró por el voley: “Practicamos baloncesto, atletismo, en incluso fútbol, que me gustaba más al principio”.

Berenguel no solo fue un grande en pista, sino que también brillaba en voley playa.
La semilla de lo que ahora es Unicaja Costa de Almería
Los colegios empezaron a competir entre ellos y nació el CV Estudiantes, la semilla de lo que actualmente es el Unicaja Costa de Almería, con los mejores jugadores de voleibol de cada centro. Manolo recuerda la fase de ascenso a División de Honor, ahora Superliga Masculina, que se organizó en Almería: “Un grupo de amigos y dos fichajes conseguimos llegar a la élite del voleibol nacional. Los institutos y colegios de alrededor se volcaron y nos apoyaron”.
"Institutos y colegios de Almería se volcaron para llegar a la Superliga"
Manolo era receptor-atacante hasta que a finales de los 90 se introdujo la figura de líbero, es decir, recibe pero no ataca. ¿Cómo ocurrió esa transición? de golpe: “En una Copa del Rey, justo antes de una final aquí en Almería, el entrenador Fernando Muñoz me llama en el desayuno y me pregunta cómo estoy, porque no era titular en ese momento. De repente de me dice que me quiere en pista, pero como líbero, no como receptor. Esa fue mi primera toma de contacto”.

Cuando anunció su retirada del voleibol en el Palacio Mediterráneo.
Piero Molducci, otro grande y apasionado del voley
Entre sus maestros destaca al gran Moisés Ruiz, todo un maestro, así como Fernando Muñoz, que le hizo capitán y le llevó a la Selección Española a sus 32 años. Y, por supuesto, Piero Molducci: “En un entrenamiento me apartó de la línea de recepción. Me dijo: “¡Fuera!”. Me tocó tanto la moral que a partir de ahí me puse a jugar de escándalo. Su frase después fue: ¿Tengo que hacerte pasar vergüenza para sacar lo mejor de ti?, era un gran tipo Piero. Pascual Saurín también me marcó mucho”.
Se retiró y la crisis le golpeó duramente
Seguía triunfando en pista hasta que decidió dejarlo. “Lo que me cansaba era tanto viaje. Quería cierta estabilidad y con 34 años, tras mi periplo en la Selección, me metí en el mundo de la hostelería y al inicio fue todo maravilloso, hasta que llegó la crisis y se torció todo. Además de mis negocios me retiré porque me hicieron una oferta de trabajo muy apetitosa, que me daba esa estabilidad que buscaba, que luego resultó no ser nada de apetitosa. Yo ya había anunciado mi retirada, que me iba a dedicar a mi puesto de trabajo, pero no me sentía bien e invertí todo en la hostelería. No salió bien y ahora estoy pagando las consecuencias”.

Dirigiendo al Naturhouse La Rioja femenino, con el que lo ganó todo como entrenador.
"Pude haber seguido jugando hasta los 40 años"
Aún le quedaba voleibol dentro a Manolo Berenguel, que se marchó de la pista con un palmarés único: “Pude haber seguido jugando hasta los 40. Cinco Copas del Rey, ocho Superligas, subcampeones de Europa, en voley playa tres veces campeón de España, dos veces del Circuito… Como entrenador triplete de segundo con Piero Molducci, campeón de Europa Universitario, triplete con el equipo femenino, campeón de Copa y Liga con Unicaja… Le pondría una nota alta a mi carrera”.

En las filas de Unicaja Costa de Almería como entrenador.
Le quedaba gasolina para volver al voley como entrenador
Sin embargo, a Manolo le faltaba chispa, el gusanillo de la competición: “Mi querido Carlos Carreño me incitó a que me sacara el nivel máximo de entrenador y fui creciendo. Echo mucho de menos el máximo nivel, el dedicarme solo a un equipo. Estoy encantado con Mintonette y llevo cuatro equipos, disfrutando muchísimo, y me quita ese gusanillo, aunque hay un trasiego de trabajo importante y me gusta”.
Fichaje por Unicaja para volver a los títulos
Manolo Berenguel lo había ganado todo como entrenador con el Naturhouse Logroño en Superliga Femenina y Ramón Sedeño, por aquel entonces presidente, lo llamó para reforzar el proyecto y “ganamos una Copa del Rey y una Superliga. A partir de ahí comencé a ver que la gestión se caía. Ramón Sedeño ya se había marchado de la directiva y viví en primera persona la situación. Unicaja empezaba a ver que estar arriba era más difícil porque el proyecto deportivo no cuaja. No había jugadores malos, pero no cuajaba”.
El proyecto de la Champions League se derrumbó
Unicaja gana la Superliga de 2022 frente a Melilla, se clasifica para la Champions League y la entidad inicia las negociaciones con Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Diputación para la inscripción en la máxima competición europea. “En ese momento todo era maravilloso. Muchos jugadores se bajaban la ficha y teníamos incluso contratos encima de la mesa porque yo gestionaba mucho. Tenía un súper equipo preparado. Sin embargo, una mañana me suena el teléfono y el presidente en aquel momento me dice que al final no competimos en Europa por no alcanzar el presupuesto”, explica Manolo.

Aprendió mucho del banquillo con la Selección Española.
De jugar en Europa a sufrir en la Superliga
Al no poder hacer frente a los gastos de la Champions, Unicaja Costa de Almería renuncia y tiene que diseñar un equipo totalmente distinto deprisa y corriendo. “Por ejemplo, en mi lista de colocadores el primero ya no viene porque no jugábamos en Europa, los siguientes ya estaban en otros equipos y al final te quedas con los últimos de esa lista, que también son responsabilidad mía. El proyecto ya no era tan ambicioso como a mí me hubiese gustado y el equipo no arrancaba. Nos clasificamos para la Copa del Rey sufriendo”, indica.

Berenguel es feliz en las filas de Mintonette, donde dirige a cuatro equipos.
"Pedí que me dejaran morir con las botas puestas"
El presidente, Antonio Rodríguez, cesó a Manolo Berenguel en marzo de 2023 tras una derrota: “Mi cese fue curioso. Íbamos sextos, clasificados para Play Off, y perdimos con Guaguas por 3-0. Llegué a casa y me dijeron que no podía continuar. Pedí por favor morir con las botas puestas y no me dejaron. Después la situación deportiva la soluciona Carlos Carreño cuando viene al año siguiente. Unicaja llegó a jugar una final de Copa, pero la gente que mandaba hizo cosas que no tenían ni pies ni cabeza, porque no se le dio continuidad a ese gran proyecto deportivo. De ahí, otra vez al declive y después de 35 años el club no ha jugado una Copa del Rey”.
"Unicaja puede volver a ese ciclo glorioso"
No le guarda ningún tipo de rencor a Unicaja porque es el equipo que marcó su carrera deportiva. De hecho, Manolo Berenguel sentencia: “Claro que pueden volver los mejores tiempos de Unicaja, lo que pasa es que es un trabajo laborioso y complicado. Lo difícil no es llegar, sino mantenerlo en el tiempo. Tuvimos años de sequía de títulos pero el nivel era alto. Después del triplete con Piero Molducci, en el que yo era segundo entrenador, vino un tiempo sin ganar. Se recuperó cuando volví de mi etapa en Logroño, ganando todo a nivel femenino; mi estancia con la Selección Femenina, campeonatos de España, Superliga 2 Femenina y un bagaje importante. Espero que ese ciclo bueno de Unicaja llegue pronto”.

Todo carácter en la arena de la playa, donde brillaba.
Ha tenido ofertas de la élite para dejar Mintonette
Desde 2023 Manolo Berenguel ha tenido diferentes propuestas para entrenar al máximo nivel. Mientras, dirige a cuatro equipos de Mintonette y es feliz desde el banquillo. Aclara el almeriense que el teléfono le sonó bastante: “No volví a la élite en su momento por situaciones familiares y no acepté ofertas. Ahora esto está arreglado, los niños crecen y sí que me gustaría volver a la élite. Estando con Mintonette he recibido tres ofertas muy interesantes en España, pero hablé con Fortu, coordinador del equipo, y aunque nunca me dijo que no, si yo le aprieto seguro que me deja marchar. Pero yo fui fiel a mi palabra, al compromiso, y por eso me quedé en Mintonette. Ya veremos qué pasa en el futuro”.
"Cuando eres jugador vives en un mundo paralelo"
“El voley lo llevo tatuado. Las amistades que me ha dado, la vida que he llevado… Cuando estás en activo vives en una burbuja, un mundo paralelo. Por eso cuando llega un chaval y me dice que mañana no puede entrenar porque tiene un examen, le digo que adelante; la formación es clave. Fíjate que el otro día en Hablando en Alpha me hicieron una entrevista y de no haber sido jugador de voleibol hubiese sido bombero”.

Con la Selección Española siempre atento a todo.
Comparte el Palacio Mediterráneo con su hija
Apunta Manolo Berenguel que a sus tardes de buen voley en Palacio se une que su hija hace gimnasia en el Stella Maris: “A veces coincidimos allí. El viernes es una locura la de gente que hay. Ni se puede aparcar. El ambiente es sano, de deporte, de padres. Mi hijo mayor está en Cantabria y la menor hay veces que se queda conmigo en el Palacio y cena y estudia mientras yo termino, y me dan las once de la noche. Ella es muy responsable. Mi momento de desconexión total es el gimnasio. Intento ir todos los días. Si me quieres encontrar, estoy en el Club Náutico de Aguadulce”.
Amigos para toda la vida
Los jugadores más destacados que ha visto Manolo Berenguel, al margen de los míticos Cosme Prenafeta, Juanjo Salvador o Carlos Carreño, resalta a “Peter Veres, Tom Sorensen, un opuesto de la Selección Americana, Juanjo Salvador… Y como persona marcaría dos: uno es Pepe Casilla, que cuando vino aquí a Unicaja se compró un piso, no se lo dieron y se vino a vivir conmigo. Luego Miguel Ángel Prieto, compañero de voley playa en los inicios. También Jesús Garrido, otro crack”.