La valentía de Francisco tuvo el justo premio de una gran victoria
Suso puede tener la llave de la permanencia
En el fútbol, cada día estoy más convencido de ello, la intervención del azar no es tan decisiva ni frecuente como se piensa, sino que en la inmensa mayoría de las ocasiones la diosa fortuna, femenina y coqueta, se alía con el equipo que presenta mejores argumentos para conquistarla. La victoria del Almería ante el Espanyol es buena prueba de ello. Hablan las crónicas del encuentro de la carencia de vistosidad del mismo, de que ocurrieron pocas cosas y de que las intervenciones de los porteros fueron escasas o casi nulas, y es verdad. Pero justamente eso es lo que necesitaba el Almería para tener opciones de victoria en Cornellá-El Prat. Si el partido hubiera sido vistoso, con intercambio de golpes y abundancia de llegadas a las metas contrarias las opciones del Espanyol, un equipo mejor dotado técnicamente y con un potencial importante en ataque, hubieran sido infinitamente mayores que las de los nuestros. En el primer tiempo no ocurrió casi nada. El gol de Stuani y el remate de Trujillo. Eso hizo posible que el Almería llegara vivo a la segunda mitad y pudiera remontar. Pero todo ello ocurrió porque ayer se sentó en el banquillo indálico un almeriense valiente, que supo hacer en su equipo la revolución que estaba demandando desde el comienzo de la segunda vuelta.
Cambios en los laterales, presencia de tres centrales, uno de ellos, Fran Vélez, ligeramente adelantado y cinco fajadores por delante de los cinco de atrás. Presión coordinada, agresividad y solidaridad fueron los ingredientes que completaron un gran plato que al final sirve para alimentar, hoy más que nunca, la esperanza de la permanencia. Además todos los movimientos y cambios que efectuó Francisco sirvieron para mejorar el rendimiento del conjunto y para que el técnico rojiblanco pudiera hacer pleno en los tres encuentros en los que ha dispuesto jugar con tres centrales fuera de casa. Dentro del buen tono general merece especial mención Suso que, con su clase y compromiso, hizo cambiar el signo del partido. Está en un gran momento de forma y el Almería supo cabalgar a lomos del gaditano hasta conseguir un gran triunfo. Una de las claves de la salvación está en Suso y en el apoyo que debe recibir el domingo de una grada repleta y entregada a su talento.