No cumple la tradición
Suma un punto insuficiente

Lucas Alcaraz.
Hay pocas cosas nuevas bajo el sol balompédico y es por ello que se sigue cumpliendo el viejo refrán trasmitido por vía oral que asegura que ‘cada maestrillo tiene su librillo’, en alusión a la distinta manera de actuar y de pensar que tiene cada persona. Y hay que agarrarse a él como si de un clavo ardiendo e tratase para entender que Lucas Alcaraz no diera continuidad a algunos de los triunfadores de la jornada anterior en la que los almerienses firmaron su mejor actuación del actual campeonato.
Poco fútbol Cuando de analizar el trabajo del técnico granadino se trata es tópico habitual hablar de que sus equipos actúan bajo el axioma de no encajar a base de un sistema de contención sólido y eficaz.
En la matinal del domingo la actuación del nuevo Almería no ofreció una buena imagen. Tuvo graves problemas para parar las combinaciones de los locales hasta el punto de que los números de la posesión a favor de los azulgranas fueron hasta insultantes. El Almería no fue ni mejor ni peor que el Barça B ya que los estilos de ambos conjuntos fueron opuestos. El balón fue de los locales y el correr detrás de los rivales, el trabajo más común de los almerienses.
Se pretendía alcanzar el éxito dejando la meta a cero. No se consiguió porque el equipo encajó un gol evitable y porque René salvó otros dos. El meta local apenas si intervino y el tanto rojiblanco fue de penalti.
Final con nueve y medio En la recta final el equipo tiró de casta para retener el punto con nueve jugadores y medio por la expulsión del argentino Tino Costa y la lesión de Hicham ante un Barça B que es tan candidato al descenso como el Almería.