Reconocimiento a un entrenador humilde y muy preparado
El cristal con que yo miro

Martín Doblado.
Amigo Fran, entiendo tu desilusión: estás para cuando te necesitan y siempre cumples; ahora te toca volver con tus chavales al filial, cuando ya has hecho méritos suficientes para que te encomienden metas mayores. Yo pienso que llevas razón y que la próxima será la definitiva; en esta, quizás se hayan precipitado y, antes del partido, ya estaba contratado el sustituto.
Sabes, porque lo repito cada curso como consejo a los que han sido futbolistas famosos, que el primer contrato lo van a tener en un equipo de élite, y quizás un segundo, pero que si no lo aprovechan, tendrán que empezar por abajo, como cada quisque; la razón está clara, y es que eso es un seguro de vida para los del palco, ya que las protestas no irán para ellos. El cada quisque, donde tú te encuentras, tendrán que currárselo, con buen trabajo, humildad y honestidad. Tú estás llegando al umbral en todo esto y por eso opino que la próxima será la vencida. Desde estas líneas, mi reconocimiento, admiración y enhorabuena; te lo mereces!
En cuanto al partido, hiciste buenos, pusiste en valor, a unos futbolistas que nadie daba un duro por ellos. Se notaba que creían en lo que hacían, su “estado de ánimo” era muy bueno y mantenían su “agilidad mental” en fase positiva, en la que todos quieren balón, el juego es fluido, vivaz y hasta se arriesgan soluciones de difícil ejecución. Para mí, solo un pero, para apretar arriba, no se puede hacer sólo con dos hombres, porque el contrario siempre tiene un carril para salir. Me figuro que tu no querías eso, porque no tenias tiempo para prepararlo, ni si los jugadores tenían la condición necesaria para hacerlo, sino que, la presión, solo era fruto de mantener el bloque arriba.
Ahora toca la era Lucas, por cierto, debe haber cambiado de numero, porque lo llamé para felicitarlo y no pude contactarle; sin duda que está, y lo ha demostrado muchas veces, preparadísimo para estas empresas, solo me queda darle la enhorabuena y desearle mucha suerte.
Desde esta parte del mundo, por el bien de nuestro deporte rey.
Martín Doblado