La ausencia de Morcillo resultó muy perjudicial
La retaguardia rojiblanca dio demasiadas facilidades en los dos primeros goles

Kaly Puertas, al final del partido en Getafe.
En la previa al duelo de Getafe se destacaba que para este encuentro el técnico almeriense iba a disponer de toda su guardia pretoriana y que, dado que ésta ha estado integrada por 12 jugadores, uno de sus elegidos tendría que empezar desde el banquillo.
Finalmente Ramis decidió prescindir de dos sus fijos, Morcillo y Ramón Azeez, para dar entrada a Fran Vélez en lo que iba a ser un nuevo invento del técnico, aunque de menor tronío que otros, pero con el mismo resultado negativo al que han venido conduciendo las salidas del cauce establecido por parte del entrenador.
Facilidades atrás Formar con Ximo y Joaquín en el eje de la defensa no era novedoso, pero tampoco previsible después del buen partido que Morcillo había completado ante el Mérida.
Durante todo el partido el equipo acusó una falta de contundencia alarmante, faceta en la que el central valenciano es uno de sus elementos más destacados. El resultado de esa falta de firmeza de la zaga fueron los dos primeros goles, con los que el cuadro local abrió el camino de su triunfo y el almeriense de su derrota.
No fueron inferiores Todo ello sin que el Almería fuera inferior al Getafe en todas las demás facetas del juego hasta el 3-0. Tuvo más el balón, más llegadas, más remates y obligó a Guaita a emplearse al máximo, pero en los momentos decisivos le faltó suerte o haber tenido más presencia en el área rival, con los jugadores de segunda línea.
En definitiva que el Almería no aprovecha su primer match-ball de la temporada en el Coliseum ante el Getafe y aún tiene otro el sábado y en casa. Pero la derrota del UCAM le obliga a salir a por los tres puntos.