¿Se acuerdan de él?
Salmerón puso al UCAM en el mapa-fútbol

Salmerón con dos seleccionadores como Lopetegui y Del Bosque, su maestro y amigo.
Hoy que el UCAM es de Francisco, Jaime, Ortega, Reverte, Natalio y Nono, no debemos olvidarnos de un almeriense que los puso en el mapa del fútbol: José María Salmerón.
El fútbol no tiene memoria y hace unos meses era el entrenador formado en el Real Madrid el que dirigía los destinos de los universitarios con mano firme.
Un equipo más de la Segunda B llamó a Salmerón que estaba en el Cacereño. Aquí empezó todo. Hizo las maletas para trabajar con su amigo Pedro Reverte (compañero en el Almería) y disparó las ilusiones.
Con Salmerón cambió la decoración y el UCAM sin hacer ruido se puso la Liga de sombrero pasando como un avión al Real Murcia al que arrebató el liderato.
La Liga regular acabó con el UCAM campeón y luego dejó KO al mismísimo Real Madrid (su club de toda la vida) y los llevó a la Liga Profesional y los mantenía firmes en la división jugando al fútbol hasta que lo echaron.
No fue un despido por la presión de la afición. No era por falta de juego o de tener un equipo muerto. Fue una mala racha, un momento de crispación y todo lo realizado hecho añicos. Cesado.
Todo lo que hizo Salmerón en el UCAM está en el recuerdo de sus aficionados y de miles almerienses que lo siguen. Por suerte su puesto de trabajo fue para otro almeriense, Francisco, al que el propio Salmerón abrió la puerta de los banquillos: que buena gente es Jose Mari.
Hoy que viene Francisco. Hoy que los focos se ponen en el entrenador más querido en Almería no debemos olvidar que el UCAM está en el mapa gracias a otro almeriense: Salmerón.
Ya decía el Maestro José Antonio Segura, otro entrenador almeriense formado en el Real Madrid que: “el fútbol no tiene memoria”. Vamos ‘ni mijita’ como decimos en Almería.
Yo si que me acuerdo de Salmerón tan buen entrenador como buena gente.
Lo suyo siempre ha sido el fútbol. Aplicarse en su trabajo. Pasar inadvertido. Con su Escuela de Fútbol TAE mata el gusanillo de un fútbol que ama pero que te suele ‘matar’ cuando menos te lo esperas.
El UCAM es el UCAM porque acertó al firmar a Salmerón. Y punto.