El adelantado de curso es Juanmi González
El receptor de Unicaja Almería firma unos números espectaculares ante Textil Santanderina reencontrándose

Juanmi González
“Al fin y al cabo, en mi generación en la Selección de juveniles y junior también he sido el más pequeño, en casi todos los equipos en los que he estado siempre he sido el más pequeño, pero yo no he dejado que se note”. González Limón era un niño prodigio de Huelva en el que se fijaron muy pronto. Corrió el riesgo, y no por su culpa, de haberse quedado en el camino, sobre todo porque el voleibol de alto nivel no espera a nadie, y menos en Italia. Aparentaba más edad, pero solo por su juego, porque la cara de niño la sigue conservando. De regreso a Unicaja, y tras un año de ‘transición’, siente que ha llegado la hora de la demostración definitiva. Ambicioso, autoexigente y competitivo, Juanmi ruge más fuerte que nunca.
“Cuando me veía entrenando no tenía en cuenta mis años, sino que pensaba que me tenía que ver al nivel de edad de todos los demás porque si no sería una excusa, y eso no lo quiero ni para mi mejora ni para mi entrenamiento”. Así se forjó el ‘7’ de Unicaja Almería: “Lo que buscaba era rendir a un nivel superior al de mis posibilidades como edad o como jugador”. Ante Textil Santanderina puso la firma a 15 puntos y a un 78% de recepción positiva con un 61% de perfecta: “Fue un partido bonito porque ellos vienen demostrando que juegan a un buen nivel este año, y a pesar de que les faltase uno de sus mejores jugadores –Víctor Bouza, antiguo compañero en Soria- lograron hacernos frente”.
Juanmi González cogió la cita con retos particulares: “Personalmente venía con ganas de jugar porque contra Palma y contra Teruel no me había sentido muy cómodo sobre el campo, lo hice lo mejor que pude y los números dicen que el
partido ha estado bastante bien”. Le gusta además que la gente se divierta: “Es bueno también para la afición, muchas defensas, cambio en los puntos, y contento por otra victoria y otros tres puntos para casa”. Hizo cuatro puntos directos desde el fondo de la pista, eso como guinda y como demostración de su ambición: “En el saque venía haciéndolo de la zona 6-1, más al medio del campo, lo hablé con Piero, le pregunté que qué podía hacer para mejorarlo”.
Lo ha logrado con una sencilla corrección: “Lo vimos y ahora saco en la zona más pegada a la línea lateral de 1, porque mi rotación natural es la rotación interna, mi golpe; queríamos probar a ver cómo iba y sí va mejor, ese es mi sitio de saque”. El italiano destacó tras el partido esa mejoría del onubense, que ya se centra en el choque de Barcelona, peligroso: “Lo peor es que se juega por la mañana, siempre son más complicados porque llevamos todo el año jugando por la tarde y supone que hay que levantarse antes, hacer un desayuno bueno mucho antes de lo normal para llegar al partido lo mejor posible, y eso es lo que complica, porque en cuanto a jugar sábado o domingo no nos influye demasiado”.
Recuerda que el conjunto culé “viene dándole caña a los equipos que van, incluso a los más fuertes”, sobre todo porque “allí hay jugadores como Galindo y Arranz que llevan muchos años en Superliga, Arranz por ejemplo ha jugado en Teruel, ha ganado títulos, y en general todos saben lo que hacen, plantan cara, saben jugar y más en su campo, en el que han sufrido todos los que han ido, hagan lo que hagan”. Una muesca en la culata del fusil culé es precisamente Palma: “Le ganó, y han jugado muy bien con los que se supone, entre comillas, que son de su nivel, porque para mí la Superliga ya no tienes niveles; hay que tenerlo en cuenta y entrenar duro esta semana para medirnos a ellos”.
Está dentro de una mentalización que alcanza a la segunda parte de la fase regular: “La segunda vuelta, como todos los años, viene siendo más difícil que la primera porque los equipos vienen más rodados, se conocen los unos a los otros o ya se han enfrentado, se sabe el jugador que hace más en un equipo; tenemos el hándicap de haber jugado en casa los partidos fuertes y ahora tocan fuera, pero bueno, no tiene por qué ser malo, más complicado seguro porque los rivales nos reciben con su público, pero si nosotros seguimos jugando como estamos, no tenemos que sufrir demasiado y podemos plantar cara a cualquiera”. La Superliga no se descuida, pero se avecina la Copa del Rey y le motiva especialmente.
Al receptor, tricampeón, le brota otra vez el hambre: “La Copa siempre se tiene en cuenta porque es un título fuerte, pero primero hay que tener en cuenta que hay que jugar contra Barça, Cáceres e Ibiza, que este año en la Superliga hay pocos o ninguno con el que te puedas relajar, y después se verá qué se puede hacer en la Copa, pero espero ganarla otra vez”. Ganas también de rival duro: “Que nos hubiera gustado una final con Palma, pues sí, y ganar la semifinal a Teruel, pues también, pero hay que afrontarla así”. Hay favorito en los cuartos, pero caben reservas: “Sobre los números, Palma no debería tener problemas, pero Soria tiene sus opciones”. Unicaja jugará “con las mismas ganas sea quien sea”.