La Voz de Almeria

Universidad de Almería

Matteo Venettoni, el alumno de la UAL nacido en Roma que aspira a la final del Mundial de Oratoria

El estudiante de Matemáticas representa a Italia gracias a su doble nacionalidad y necesita el apoyo del público para clasificarse entre los cuatro finalistas

Matteo Venettoni, estudiante de Matemáticas de la UAL y aspirante a ser uno de los mejores oradores del mundo

Matteo Venettoni, estudiante de Matemáticas de la UAL y aspirante a ser uno de los mejores oradores del mundoCedida a LA VOZ

Sara Ruiz
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Hay palabras que informan, otras que convencen y algunas que permanecen en la memoria mucho después de haber sido pronunciadas. La oratoria nace precisamente de esa capacidad de convertir un discurso en algo más que un conjunto de frases: emocionar, persuadir y despertar el pensamiento crítico. Detrás de cada intervención hay horas de preparación, estructura, argumentos y la difícil tarea de encontrar las palabras exactas para llegar a quien escucha.

No son muchos quienes consiguen convertir ese arte en una competición de alto nivel. Uno de ellos es Matteo Venettoni. A sus 24 años, este estudiante de Matemáticas de la Universidad de Almería (UAL) ha logrado situarse entre los 30 mejores oradores del mundo y está a un paso de clasificarse para la gran final del Mundial de Oratoria, que se celebrará el próximo mes de octubre en Cali (Colombia). Para conseguirlo, además de la valoración del jurado internacional, necesita el apoyo del público: hasta las 22.00 horas del próximo lunes 20 de julio, cualquier persona puede respaldar su candidatura dejando un ‘me gusta’ en el vídeo oficial de su discurso.

Entre Roma y Almería

Matteo nació hace 24 años en Roma, aunque buena parte de su vida la ha construido en Almería. Su historia comienza incluso antes de su nacimiento, cuando su padre, romano, y su madre, almeriense, se conocieron trabajando en Disneyland París. Años después, la familia regresó a la provincia y él llegó con apenas cinco años, edad desde la que ha cursado prácticamente toda su formación en el sistema educativo español.

Sin embargo, Italia nunca dejó de formar parte de su día a día. En casa sigue hablando italiano con su familia y mantiene un fuerte vínculo con sus raíces. “Tenemos muy presente esa parte de identidad italiana”, explica. Esa doble nacionalidad es la que le permite representar a Italia en el Mundial de Oratoria, aunque su trayectoria académica esté estrechamente ligada a la UAL.

Una profesora que cambió el rumbo 

La oratoria no formaba parte de los planes de Matteo cuando comenzó el Bachillerato. Fue una profesora de Filosofía, Luna Hernández, del IES El Palmeral, quien despertó su interés al animarlo a participar en una actividad sobre los sofistas —estudiantes y maestros de retórica, que desarrollaron su actividad en la Atenas democrática del siglo V y IV a. C.—. Aquella primera experiencia dio paso al debate escolar y, poco después, al torneo de la Junta de Andalucía, donde su instituto logró un gran resultado.

La verdadera transformación llegó al comenzar la universidad. En plena pandemia descubrió a través de las redes sociales el Aula de Debate de la UAL. Decidió probar, conoció a quienes acabarían siendo sus formadores —Enrique Bajo, María Segura y Gonzalo Herreros, muy presentes a día de hoy— y encontró mucho más que una actividad extracurricular. 

“Me enamoré de la disciplina, de cómo funciona, de lo que implica debatir, de lo que te enseña y de cómo te curte”, recuerda. Años después, aquel estudiante que empezó casi por curiosidad no ha dejado de competir, viajar y perfeccionar una habilidad que hoy lo ha llevado a la cúspide. “No he parado de moverme ni de curtirme en este mundo, que no es muy conocido, pero me fascina”, afirma.

Matteo Venettoni, estudiante de Matemáticas de la UAL y aspirante a ser uno de los mejores oradores del mundo

Matteo Venettoni, estudiante de Matemáticas de la UAL y aspirante a ser uno de los mejores oradores del mundoCedida a LA VOZ

Abrir los ojos con el debate

Más allá de los trofeos o las competiciones, Matteo tiene claro que el mayor premio que le ha dado la oratoria ha sido personal. Cuando comenzó el grado de Matemáticas esperaba encontrar una formación que, además de prepararlo para su profesión, le ayudara a comprender mejor el mundo que lo rodeaba. Sin embargo, asegura que esa inquietud no la encontró únicamente en las clases, sino también en el Aula de Debate.

“La carrera me dio profundidad intelectual en un campo concreto, pero el debate me dio justo eso que estaba buscando”, explica. A través de esta disciplina aprendió a enfrentarse a cuestiones complejas desde diferentes perspectivas, a documentarse antes de emitir una opinión y a analizar los argumentos con espíritu crítico, independientemente de cuál sea su posición inicial.

Para él, esa es la principal diferencia entre acumular conocimientos y desarrollar un pensamiento crítico. “El conocimiento se adquiere de manera bastante sencilla. El pensamiento crítico es mucho más difícil. Lo que te enseña el debate es que te permite ver el mundo de otra forma”, afirma. Una forma de entender la realidad que, según reconoce, ha cambiado su manera de afrontar tanto los debates como las conversaciones del día a día.

Esa capacidad de analizar, escuchar y argumentar es precisamente la que intenta trasladar en cada intervención. No entiende la oratoria como un ejercicio para hablar mejor, sino como una herramienta para comunicar con responsabilidad, cuestionar las propias ideas y construir un discurso basado en evidencias. “Veo el mundo de una forma completamente distinta a como lo veía hace seis años”, resume.

A un paso de la final del mundial 

Ahora, Matteo afronta el mayor reto de su trayectoria. El estudiante de la UAL se encuentra entre los 30 oradores seleccionados para la penúltima fase del Mundial de Oratoria, una competición organizada por la Red Latinoamericana de Cooperación Universitaria y la Liga Española de Debate Universitario (LEDU), que reunirá en octubre a los mejores participantes en la Universidad Autónoma de Occidente, en Colombia.

Su camino hasta aquí comenzó con una primera fase de selección, en la que presentó el currículum que ha construido durante los últimos años como debatiente e instructor universitario. Tras superar ese corte, grabó un discurso de dos minutos sobre un tema libre que le permitió entrar entre los 30 mejores candidatos. Ahora, solo cuatro oradores lograrán el pase a la final presencial, con un máximo de un representante por país. Matteo compite bajo la bandera de Italia gracias a su doble nacionalidad.

La clasificación combina la valoración de un jurado internacional, que supone el 70 % de la nota, con el apoyo del público, responsable del 30 % restante. Hasta las 22:00 horas del próximo lunes 20 de julio, cualquier persona puede contribuir a su candidatura simplemente dejando un ‘me gusta’ en el vídeo oficial de su intervención, que acompaña a esta información. Cada voto puede acercarlo un poco más al sueño de disputar la final de forma presencial.

Matteo Venettoni, estudiante de Matemáticas de la UAL y aspirante a ser uno de los mejores oradores del mundo

Matteo Venettoni, estudiante de Matemáticas de la UAL y aspirante a ser uno de los mejores oradores del mundoCedida a LA VOZ

El poder de las palabras

Para su intervención de apenas dos minutos, Matteo no eligió un tema al azar. Quiso hablar de la responsabilidad que conlleva comunicar en una época en la que cualquier mensaje puede recorrer el mundo en cuestión de segundos. En su discurso contrapone dos formas muy distintas de utilizar ese poder: la de quienes emplean las redes sociales para divulgar conocimiento y acercar materias complejas a cualquier persona, y la de quienes aprovechan ese mismo altavoz para difundir bulos o desinformación.

Entre sus referentes cita a divulgadores científicos como José Luis Crespo Cepeda, de ‘QuantumFracture’, Javier Santaolalla, de ‘Date un Vlog’, o Rocío Vidal, de ‘La gata de Schrödinger’. “Creo que es muy importante el trabajo que hacen. Tienen un impacto social muy grande”, explica. Para él, la divulgación no solo hace comprensibles cuestiones complejas, sino que también ayuda a combatir la desinformación y a formar una ciudadanía más crítica.

Porque, al fin y al cabo, Matteo no persigue únicamente un título. Después de años de debates, viajes y escenarios, aspira a demostrar que la oratoria sigue teniendo un lugar en un mundo saturado de mensajes fugaces. Que una idea bien construida todavía puede hacer pensar, que una voz puede abrir conversaciones y que, cuando las palabras se utilizan con responsabilidad, siguen siendo una de las herramientas más poderosas para cambiar la forma en la que entendemos la realidad.

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