Paradas con sombra y mirando al mar: así es la nueva zona de espera del bus en la Universidad de Almería
El diseño, realizado por Ferrer Arquitectos, se ha estrenado este lunes

Presentación de la nueva zona de espera del autobús en la UAL
El campus universitario de Almería es, sin lugar a dudas, uno de los más privilegiados del país por su ubicación junto al mar. Esta característica tan diferenciadora, este poder mirar al mar, se ha querido defender a capa y espada por parte de la institución académica en el diseño de la nueva zona de espera de autobuses que se ha puesto en marcha en la entrada de la UAL.
El rector de la Universidad de Almería, José Céspedes, acompañado por parte del equipo rectoral y el arquitecto que ha diseñado esta nueva zona, José Ángel Ferrer de Ferrer Arquitectos, presentaban públicamente la transformación que se ha ejecutado para convertir las antiguas paradas en una especie "de dos cometas que cogen altura en los extremos" y que "se abren justo en el centro para mantener la visión del mar conforme va avanzando desde el interior de la universidad hacia el mar", en palabras del propio diseñador.
Así, todo el acerado de la rotonda a la que llegan los autobuses se ha convertido en un espacio de espera con bancos de material parecido al mármol, con sombras y con respaldos realizados en cristal para no ejercer de contaminación visual tanto del mar como de la propia llegada de los vehículos de transporte de viajeros.

Así es la nueva zona de espera de autobuses en la UAL
Explicaba el rector que esta nueva zona de espera busca cumplir con diferentes funciones. La primera de ellas es "proporcionar un espacio de sombra" y transformar la entrada a la Universidad usando "materiales de calidad" y destacando que "es un campus que es, claro que voy a decir yo, excepcional, es particularmente bonito pero que tiene una singularidad si se compara con el resto de campus, tanto en el ámbito nacional como internacional, es que estamos totalmente abiertos al mar".
Y la segunda función es servir de enlace entre la entrada y lo que se hace en la propia Universidad. "Esa innovación que desarrollamos en el campus se pone de manifiesto tanto en lo que es la forma de estas pérgolas, los materiales que se han utilizado que tienen que ser particularmente resistentes" tanto por la salinidad como por "los vientos que son una condición que hay que tener en cuenta y está diseñado de manera que la durabilidad en esas condiciones sea lo máximo posible".
Dentro de esta apuesta por mejorar la entrada al campus, también se ha procedido a actuar y poner a punto la fuente ubicada en el acceso principal que hace unos años se había naturalizado y que ahora se ha arreglado.