La Voz de Almeria

Tal como éramos

Las bellezas de las noches de ‘Crisis’

Fue la discoteca que organizó el primer Miss Toples en Almería, allá por 1985

Foto de la discoteca ‘Crisis’ en la que aparecen José María Rosell (socio), Teo López (propietario), Pedro Llorca (arquitecto), Javier Rapallo y Joaquín Pérez (dueño de la tienda La Sirena) en el concurso de Miss Bikini.

Foto de la discoteca ‘Crisis’ en la que aparecen José María Rosell (socio), Teo López (propietario), Pedro Llorca (arquitecto), Javier Rapallo y Joaquín Pérez (dueño de la tienda La Sirena) en el concurso de Miss Bikini.

Eduardo de Vicente
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Cuando llegaba el 15 de septiembre la discoteca 'Crisis' se despedía de sus clientes organizando la fiesta final del verano. La vida de aquella sala nocturna estaba tan ligada al turismo de la Urbanización de Roquetas de Mar que cuando se acababa la temporada alta había que cerrar al negocio hasta el año siguiente.

Crisis era una discoteca diferente. Estaba ubicada en un chalé de la Urbanización y funcionaba a escondidas, ya que durante su primera etapa no tenía la licencia necesaria. Oficialmente no existía, pero sus fiestas eran nombradas por la calidad de sus instalaciones y por el culto a la belleza femenina que presidía cada uno de sus eventos.

El viernes 15 de junio de 1984 abrió por primera vez sus puertas. Se trataba de un proyecto ambicioso. El arquitecto Pedro Llorca se había encargado de reconvertir un chalé de playa en un lugar de ocio nocturno, donde destacaba su espléndida terraza. Dentro llamaba la atención la cúpula de cristal que decoraba el espacio de la pista central y el suelo de parquet que estaba presente en toda la sala. Tenía un lugar para las actuaciones en directo y una zona escalonada que se utilizaba como grada para contemplar en primera fila todo lo que sucedía en la pista de baile.

Detrás de la discoteca Crisis había diez socios, gente importante, hombres bien relacionados en Almería, empresarios que se habían unido buscando el negocio seguro que se generaba a la sombra del turismo.

Si la plana mayor de Crisis estaba compuesta por gente de renombre, no se quedaba atrás el personaje que ostentaba el cargo de relaciones públicas, Javier Rapallo, el príncipe de las discotecas en los años 80 y 90. Le llamaban el rey de la noche, aunque hay quien dice que Rapallo era la noche. Sabina a su lado era un monje franciscano. Rapallo fue un revolucionario de la música con aquel tema Caña de España que se escuchó por todos los rincones del país. No se puede decir que era un letrista brillante. Digamos que sus letras eran poesía desnuda, desprovista de cualquier metáfora o adorno literario. “Enfilando la autovía unos tiran pa Valencia y otros pa Almería”, decía uno de sus temas más famosos, mensajes claros para que los entendiera todo el mundo.

En 1983, Javier Rapallo saltó a la fama en Almería al presentarse al primer maratón de baile que entonces organizó Antena 3 radio en la discoteca Odeón, en el Parque, donde batió el récord de España en baile por parejas, con un tiempo de 74 horas y veinte minutos. Aquella hazaña apareció en todos los periódicos y la imagen de un joven durmiendo mientras bailaba, con los enfermeros de la Cruz Roja delante por si le daba un síncope, marcó a toda una generación y llegó a ser noticia hasta en Televisión Española. Lo entrevistó María Teresa Campos y a partir de ese momento le salieron muchos imitadores y en todos lados aparecieron jóvenes que querían emular su gesta. Su carrera ya estaba en marcha y entre maratones y actuaciones fue contratado por el empresario José María Rossel para la inauguración de la discoteca Crisis, consciente de que para darle un empuje al negocio necesitaba un auténtico catedrático del mundo de la noche y las discotecas, y en ese contexto no había nadie más capacitado que Rapallo, que no tenía competencia a la hora del baile y le sobraban tablas y poca vergüenza para coger un micrófono y revolucionar al personal.

La discoteca Crisis no tardó en hacerse con un nombre y llegó a ser famosa fuera de Almería por el culto constante que hacía a la belleza femenina. En 1985, en una de aquellas noches calurosas de agosto cuando la ‘Urba’ estaba llena de extranjeras, Rapallo organizó el primer concurso de Miss Toples que se celebraba en Almería. El éxito fue rotundo. Más de mil personas se dieron cita para disfrutar de las nueve participantes, la mayoría de ellas extranjeras, que se atrevieron a salir medio desnudas al escenario.

Los concursos de Miss Bikini eran impactantes por el público que congregaban, lo mismo que las fiestas con espuma y las actuaciones en directo. En 1989, Crisis saltó a la actualidad nacional por organizar el primer maratón de disc-jockey que se celebró en España, y en el que Javier Rapallo batió el récord nacional al permanecer setenta y siete horas pinchando discos en una cabina.

La vida de la discoteca Crisis estuvo ligada también a otros centros de ocio nocturno que hicieron historia en la Urbanización de Roquetas en aquellos años dorados de la década de los ochenta. Eran los tiempos del disco pub Acapulco y del disco club Simone, que crecieron al calor del verano, empujados por la revolución turística que trajeron los grandes hoteles de la zona.

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