Agreden a agentes de la Guardia Civil y provocan daños en un coche patrulla tras una persecución desde El Ejido
Los detenidos, dos hombres de origen marroquí, huyeron durante casi 40 kilómetros y fueron arrestados en La Rábita

GUARDIA CIVIL - Archivo
La noche del pasado domingo, 25 de octubre, tuvo lugar una persecución durante casi 40 kilómetros que se saldó con dos detenciones y agresión a agentes de la Guardia Civil.
Todo empezó en el término municipal de El Ejido, en la provincia de Almería, cuando agentes de la Guardia Civil observaron un vehículo que circulaba "de forma errática, invadiendo el carril contrario y realizando maniobras peligrosas a gran velocidad y obligando a otros conductores a frenar para evitar posibles colisiones", tal y como detallan fuentes próximas al suceso. Acababa de empezar una persecución que terminaría en la provincia de Granada.
Al ver al vehículo maniobrando de forma peligrosa, los agentes activaron las señales acústicas y luminosas para ordenar su detención, pero el conductor hizo caso omiso y continuó la marcha, aumentando la velocidad.
Se solicitó apoyo a otras patrullas de la Guardia Civil, que se incorporaron a la persecución, así como a otras unidades policiales. Y la situación no parecía ir a mejor: durante la persecución, el vehículo continuó realizando adelantamientos temerarios y maniobras que pusieron en peligro al resto de usuarios de la vía.
Finalmente, el vehículo abandonó la autovía, circuló en sentido contrario por una rotonda y continuó por una carretera convencional, hasta detenerse bruscamente en La Rábita, ya en la provincia de Granada, donde el conductor salió del vehículo e intentó huir a pie.
Sin embargo, los agentes de la Guardia Civil iniciaron su persecución a la carrera y consiguieron alcanzarlo. Pero el conductor no estaba solo.
Durante la intervención, se detectó que había otra persona en el interior del vehículo. Cuando los agentes trataron de interceptarla, esta opuso resistencia y golpeó a uno de ellos al abrir la puerta del coche. Posteriormente, también se resistió a su detención, siendo necesaria la intervención de varios agentes para reducirla.
Finalmente, ambas personas, dos hombres de origen marroquí, fueron detenidas y trasladadas al puesto de la Guardia Civil para continuar con las diligencias correspondientes.
Traslado violento y falta de colaboración
Lejos de poner punto final a la situación, la detención solo fue un capítulo más de un suceso que puso a prueba a los agentes de la Guardia Civil. No en vano, durante el traslado en el vehículo oficial, los detenidos continuaron mostrando una actitud agresiva, golpeando el interior del vehículo policial, lo que provocó daños en la mampara de separación.
"El principio de Autoridad se está perdiendo a pasos agigantados, se necesita una repuesta legislativa y endurecer las penas ante estos hechos, así como el aumento tanto personal como de medios en la Guardia Civil", denuncia Rafael Maldonado, Subsecretario Nacional de Relaciones Institucionales de Jucil.
A pesar de solicitar a la Policía Local la realización de una prueba de alcoholemia en dependencias policiales, la prueba no pudo completarse correctamente y, si bien se informó al conductor de que debía someterse a nuevas pruebas, el detenido se negó, manifestando que no realizaría más.
Los agentes le comunicaron que su negativa podía constituir un delito, además de informarle de la posible imputación por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
El conductor no era un desconocido para la Justicia: sobre él constaba ya un señalamiento judicial vigente de búsqueda, detención y personación, relacionado con hechos que incluían la conducción bajo la influencia de alcohol o drogas, conducción temeraria y carecer de autorización válida para conducir en España.
Por su parte, el acompañante fue detenido como presunto autor de un delito de atentado y resistencia a agentes de la autoridad.
"Es increíble que aún el Gobierno esté dilatando la consideración de profesión de riesgo a la Guardia Civil y la Policía Nacional", denuncia Maldonado, esperando que la reunión que se celebrará este martes, 27 de octubre, entre Jucil y Jupol con la Secretaria de Estado de Seguridad, "ponga fin a esta injusticia que lleva años reclamándose".