Condenan a siete años y medio de cárcel al hombre que apuñaló a otro por la espalda en El Ejido
El suceso se produjo en el asentamiento chabolista de Tierras de Almería en julio del pasado año

Archivo - Audiencia Provincial de Almería.
La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a siete años, seis meses y un día de prisión al hombre de 27 años de edad que apuñaló por la espalda a otro tras mantener una discusión con él en la zona de Almericién, en el asentamiento chabolista de Tierras de Almería en El Ejido en julio del pasado año.
Según recoge la sentencia, consultada por Europa Press, el acusado reconoció los hechos y aceptó la pena por un delito de asesinato, por el que además se le imponen cinco años de libertad vigilada y 13 años y medio de alejamiento con respecto a la víctima, a la que deberá indemnizar con 9.411 euros.
Los hechos, por los que el herido acabó en la UCI del Hospital Universitario Poniente de El Ejido, tuvieron lugar sobre las 19,45 horas en el también conocido como paraje La Cumbre, donde los efectivos médicos tuvieron que trabajar para taponar la severa hemorragia que presentaba el apuñalado.
El acusado reconoció que durante la tarde del 7 de julio de 2025 discutió con su vecino, por lo que posteriormente acudió a su domicilio armado con un cuchillo y con la intención de acabar con su vida.
Así, se encontró en la barriada de Almericién con el afectado, al que pilló "por sorpresa", lo que aprovechó para apuñalarle por la espalda sin que la víctima tuviera opción de defenderse.
Tras ser apuñalado, el perjudicado caminó "desorientado" hasta caer al suelo, ante lo que el acusado se marchó del lugar sin abandonar el arma. Fue una vecina la que avisó a los servicios de emergencias, que acudieron al lugar y evitaron que el hombre se desangrara.
El afectado precisó de varias intervenciones quirúrgicas ante el traumatismo grave que sufrió en el tórax, que le generó lesiones vasculares, pulmonares y en el espacio de la pleura, con las que se puso en riesgo su vida. El hombre tardó dos meses en sanar de las heridas, de las que le han quedado secuelas.