El mapa de la evolución del incendio de Los Gallardos, visto desde el espacio
LA VOZ reconstruye, a partir de las imágenes del programa Copernicus, el avance del fuego desde las primeras 3.200 hectáreas calcinadas hasta superar las 7.000
El incendio forestal declarado el pasado jueves en Los Gallardos, y estabilizado este domingo tras tres jornadas de intensa lucha contra las llamas, no solo fue seguido desde tierra por centenares de efectivos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los cuerpos de seguridad. También fue monitorizado desde el espacio. La magnitud del fuego, considerado ya uno de los incendios más mortíferos registrados en España en el siglo XXI, llevó a la Comisión Europea a activar el Copernicus Emergency Management Service (EMS), el servicio de cartografía rápida que utiliza imágenes de satélite para analizar grandes catástrofes naturales.
Durante las últimas horas, los satélites europeos han ido captando la evolución del incendio mediante sucesivas pasadas sobre la provincia de Almería. Esas imágenes han permitido delimitar el perímetro del fuego, identificar las zonas calcinadas, localizar los principales focos activos y ofrecer una visión global de un incendio que, visto desde el suelo, resultaba imposible de abarcar en toda su dimensión.
A partir de esas imágenes, se ha elaborado una secuencia cronológica que permite seguir la evolución del incendio prácticamente paso a paso. El reportaje visual reúne las distintas cartografías publicadas por Copernicus durante los primeros días de la emergencia y las acompaña de los datos oficiales de superficie facilitados por la Junta de Andalucía, con el objetivo de mostrar cómo fue creciendo el perímetro del fuego hasta superar las 7.000 hectáreas calcinadas.
¿Por qué se activa Copernicus en Almería?
Copernicus es el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea (UE) y uno de los sistemas de vigilancia ambiental más avanzados del mundo. Coordinado por la Comisión Europea junto a la Agencia Espacial Europea (ESA), recopila información mediante la constelación de satélites Sentinel –su propia flota de satélites—, capaces de fotografiar de forma periódica cualquier punto del planeta con una resolución suficiente para analizar la evolución de incendios, inundaciones, terremotos o erupciones volcánicas.
Cuando una emergencia alcanza una especial gravedad, Bruselas puede activar el Copernicus EMS, un servicio que elabora mapas de alta resolución en cuestión de horas para ayudar a los servicios de emergencias. No apaga incendios ni dirige los operativos, pero sí proporciona una herramienta fundamental para conocer la dimensión real de la catástrofe y facilitar la toma de decisiones sobre el terreno.
En el caso de Los Gallardos, la Comisión Europea anunció la activación del servicio apenas unas horas después de declararse el incendio. La comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, confirmó que Bruselas seguiría la evolución del fuego y que la UE estaba preparada para prestar apoyo adicional si España lo solicitaba.

Imagen satélite de la zona del incendio antes de que el fuego comenzase.
Tres días desde el espacio
Las imágenes obtenidas por Copernicus permiten reconstruir prácticamente paso a paso la evolución del incendio. La primera cartografía, correspondiente al viernes 10 de julio, reflejaba una superficie afectada superior a 3.200 hectáreas, según la estimación de la Junta de Andalucía. Esa extensión equivale a unos 32 kilómetros cuadrados o, para visualizar mejor su magnitud, a 4.481 campos de fútbol. Para realizar esta comparación, LA VOZ ha tomado como referencia un campo de fútbol 11 reglamentario de 105 por 68 metros, con una superficie de 7.140 metros cuadrados. La equivalencia permite comprender de forma mucho más intuitiva el tamaño real del incendio.
Solo un día después, la superficie afectada prácticamente se había duplicado. La Junta elevó el balance hasta las 6.600 hectáreas, una extensión similar a 9.244 campos de fútbol. Las nuevas imágenes mostraban un perímetro mucho más amplio y numerosas columnas de humo que seguían cubriendo parte del incendio, señal de que el fuego continuaba activo.
La última actualización oficial, ya con el incendio estabilizado este domingo, sitúa la superficie afectada en unas 7.000 hectáreas, el equivalente a cerca de 9.804 campos de fútbol. La secuencia cronológica elaborada por LA VOZ permite comprobar la rapidez con la que evolucionó el incendio y entender la magnitud de una emergencia cuya huella seguirá siendo visible durante años sobre el Levante almeriense.

Área calcinada por el incendio capturada el domingo 12 de julio.
Otros incendios
Este fuego ya forma parte de la historia actual de Almería. Con más de 7.000 hectáreas calcinadas, se sitúa como el mayor incendio forestal registrado en la provincia en lo que va de siglo y uno de los más graves de España por sus consecuencias humanas y ambientales. Hasta ahora, uno de los incendios de mayor extensión había sido el de Sierra Cabrera, declarado en junio de 2009 entre los términos municipales de Turre y Mojácar, donde las llamas arrasaron cerca de 4.500 hectáreas de monte mediterráneo.
Más recientemente, el incendio de Lubrín, originado a finales de agosto de 2025 en la zona de La Alcarria, quemó 1.116 hectáreas de superficie forestal, principalmente de matorral. La comparación de las cartografías elaboradas por Copernicus muestra, además, que parte de la superficie afectada por aquel incendio vuelve a aparecer dentro del perímetro del fuego de Los Gallardos, lo que evidencia que algunas zonas han sufrido el impacto de dos grandes incendios en apenas un año. A estos se suman otros como el declarado en Níjar en 2024, que afectó a los parajes de El Jabonero, Hoyazo y La Granatilla y arrasó más de 2.100 hectáreas, o el registrado en la Sierra de Gádor en 2002, donde ardieron alrededor de 1.700 hectáreas.