Nueve de los fallecidos en el incendio de Los Gallardos han sido hallados calcinados en vehículos
El intento de escapar de las llamas se convirtió en una trampa mortal para algunos de los fallecidos

El fuego se ha saldado con varias víctimas
El drama de la muerte de al menos 11 personas en el incendio de Los Gallardos ha tenido como epicentro el término municipal de Bédar, una localidad montañosa con solo dos salidas por carretera y un sinfín de caminos rurales que llevan a cortijos, casas dispersas y pequeños núcleos de población. Caminos con una única entrada y salida.
La complejidad de la zona ha sido un factor importante en los fallecimientos. De hecho, tal y como ha podido saber LA VOZ a través de fuentes próximas al operativo del incendio, al menos 9 de los 11 fallecidos habrían sido hallados calcinados en el interior de vehículos.
Así, las llamas habrían atrapado a las víctimas del incendio en mitad de un intento desesperado de salir de la zona afectada por el fuego.
Si bien en un primer momento el alcalde de Bédar organizó una evacuación rápida para sacar del municipio a todos los vecinos, algunos se vieron empujados por las llamas y el temor a optar por caminos alternativos que terminaron convirtiéndose en una trampa mortal.
Personal que ha firmado parte del operativo asegura que los coches se encuentran totalmente consumidos por las llamas.
Para hacer más ágil la evacuación, se habría contado con el servicio de algunos autobuses que han ido al núcleo urbano principal de Bédar para recoger a los vecinos y evitar así que cada uno de ellos recurriera a sus vehículos particulares y generando así un posible atasco que solo hubiera empeorado la situación.
Finalmente, todo el pueblo de Bédar habría sido evacuado, superando la cifra de las 1.400 personas desalojadas, un total en el que también se incluyen los 400 usuarios que se encontraban en un camping cercano y al que, por suerte, no ha llegado el fuego.