Cuatro años de cárcel al hombre que abusó de su sobrina nieta en El Ejido: "Tenía manos de sanadora"
El TSJA desestima el recurso de una defensa que pretendía tildar a la niña de once años de tener una "personalidad psicótica y fabuladora"

Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la condena de cuatro años de prisión para F. L. V., un vecino del municipio almeriense El Ejido que abusó sexualmente de su sobrina nieta, de tan solo 11 años. Los hechos, que ahora la justicia vuelve a respaldar de forma contundente, ocurrieron una tarde de diciembre de 2023.
El acusado se había quedado a cargo de la pequeña tras recogerla del colegio, pero aprovechó la intimidad del domicilio y la absoluta confianza familiar para realizarle diversos tocamientos bajo la cobarde excusa de jugar a "hacerse cosquillas" o al escondite, llegando a decirle que tenía "manos de sanadora" para que le tocara el vientre.
Esta nueva resolución del alto tribunal andaluz desestima por completo el recurso del agresor, que pretendía salir absuelto negando los hechos y cuestionando la versión de la víctima. Además de la pena de cárcel, el tribunal mantiene intactas las medidas para proteger a la menor: el hombre no podrá acercarse a ella a menos de 500 metros ni comunicarse por ninguna vía durante cinco años, tendrá otros cinco de libertad vigilada y se le prohíbe trabajar con niños. También se ha confirmado la indemnización de 12.000 euros por el profundo daño moral causado a la pequeña.
Testimonio clave de la víctima
Para los magistrados, el testimonio de la niña ha sido la pieza clave de todo el proceso. Tras visionar la declaración que la menor prestó de forma anticipada, el tribunal la describe como un relato espontáneo, "rico en detalles" y plenamente creíble, destacando que ha mantenido la misma e inocente versión desde el primer momento. La pequeña, rota por la situación, fue capaz de contarle lo sucedido a su tía y a su madre nada más salir de aquella casa, un paso valiente que los jueces han considerado crucial para desmontar cualquier sospecha de invención o manipulación familiar. El propio psicólogo forense del caso avaló la total veracidad de sus palabras.
Por último, el TSJA ha lanzado un duro reproche a la estrategia de la defensa, que intentó librar al acusado atacando la salud mental de la víctima a través de un informe privado. Los jueces han calificado como una "clara extralimitación" el hecho de que se pretendiera tildar a una niña de once años de tener una "personalidad psicótica y fabuladora" solo para salvar al agresor. Con este fallo, la justicia no solo confirma que las pruebas contra él son abrumadoras, sino que pone fin al proceso cerrando filas en torno a la protección de la menor y el respeto a su dolor.