La Voz de Almeria

Sucesos

Absuelven a un hombre acusado de lesionar a dos guardias civiles tras chocar con ellos

Se inició una persecución que culminó con un accidente en la Avenida del Mediterráneo

Juzgados de Almería, Ciudad de la Justicia.

Juzgados de Almería, Ciudad de la Justicia.La Voz

Víctor Navarro
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El juicio que ha tenido como protagonista a El Makki A., acusado de haber protagonizado una persecución en Almería que acabó con una colisión con un vehículo de la Guardia Civil, lesionando a los agentes en el incidente, ha llegado a su conclusión con la absolución del procesado.

El juez encargado del caso ha subrayado la falta de pruebas concluyentes y ha resaltado las contradicciones y "vaguedades" de las declaraciones presentadas por el guardia civil en la vista oral, dando crédito a la versión aportada por El Makki A.

Así como al testimonio del Policía Local que atendió el accidente, lo que ha dado lugar a la exoneración del imputado.

Una persecución entre sombras y confusión

El 17 de febrero de 2020, a las 23:00 horas, El Makki A. conducía su Citroën Berlingo con matrícula francesa por la Autovía del Mediterráneo, procedente de Motril en dirección a Almería para embarcarse a Nador. En ese momento, el acusado fue avistado por un vehículo de la Guardia Civil, un Seat León sin distintivos policiales, en el que se encontraban dos agentes de paisano.

Los agentes, tras observar lo que consideraron un “comportamiento anómalo” en el vehículo del acusado, comenzaron a seguirle. Según su testimonio, el sospechoso circulaba con una velocidad irregular, y los guardias civiles comenzaron a darle ráfagas de luz, lo que motivó que el acusado comenzara a reducir su velocidad.

Al llegar a la entrada del puerto de Almería, el acusado abandonó la autovía y se detuvo en una rotonda. En ese momento, uno de los agentes se acercó a su ventanilla, portando el arma reglamentaria.

El Makki A., al ver el arma y no saber quiénes eran esas personas, comenzó a sentirse intimidado. Sin identificación oficial visible, el acusado decidió reanudar su marcha y emprender la huida. En ese momento, los agentes volvieron a iniciar la persecución, pero perdieron de vista el vehículo.

Poco después, la Citroën Berlingo fue localizada nuevamente por las calles de Almería, lo que dio paso a una segunda persecución. Sin embargo, la huida del acusado culminó con un contacto entre el vehículo de El Makki A. y el de la Guardia Civil, perdiendo el hombre el control de su vehículo en el puente de la Avenida Mediterráneo, entre la calle Locomotora y la calle Doctoral, colisionando contra una barandilla.

Declaraciones

En el juicio oral, las declaraciones fueron cruciales, pero también estuvieron marcadas por notables contradicciones. El único agente de la Guardia Civil que testificó, el que iba al volante del vehículo policial, no presentó un relato claro y consistente de los hechos.

En un principio, aseguró que el vehículo del acusado realizó maniobras evasivas, lo que llevó a los agentes a seguirle e iniciar la persecución. Sin embargo, al ser interrogado sobre las circunstancias del contacto entre los vehículos, su relato se desmoronó.

En lugar de confirmar una colisión directa, el agente hizo referencia a un "leve roce" entre los vehículos. Esta afirmación fue rápidamente puesta en duda cuando se presentó un parte médico que indicaba la existencia de lesiones cervicales en uno de los agentes, lo que parecía incompatibilizarse con la descripción de un simple roce.

Además, las averiguaciones del Policía Local, indicaban un choque frontal producido por el coche que precedía a la Berlingo.

El Guardia Civil había afirmado que ambos se habían identificado como agentes y habían mostrado las placas. Sin embargo, en el juicio oral, la versión cambió: el agente que testificó señaló que solo uno de los agentes se bajó del vehículo y que no se mostró el arma reglamentaria.

El Policía Local coincide con el procesado

Por su parte, el testimonio del agente de Policía Local que acudió al lugar del accidente también fue decisivo. El agente de la Policía Local que intervino en el accidente declaró que, cuando contactó con El Makki A., este estaba visiblemente asustado y había explicado que no se había detenido ante la persecución porque las personas que le seguían no iban uniformadas y, al ver un arma, temió por su vida.

Este relato coincidió con el ofrecido por el acusado, quien también había asegurado haber huido por miedo y confusión, ya que en ningún momento entendió que las personas que le perseguían eran agentes de la autoridad.

El juez, al valorar todos los testimonios y las pruebas presentadas, concluyó que no existían elementos suficientes para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado. La versión del agente de la Policía Local y las declaraciones inconsistentes de los testigos de la Guardia Civil fueron clave para la decisión final. En este caso, el principio de presunción de inocencia prevaleció, y el juez dictó la absolución de El Makki A.

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