Agrio panorama
Agrio panorama
La frase radical del anarco: "que paren el mundo, que quiero bajarme" no tiene lugar ahora. Aquí hay que permanecer en su sitio viendo como el Estado del Bienestar se derrumba. Será un espectáculo. Uno de los principios del capitalismo, tal vez el más nuclear es que sin ganancia del empresario, sin beneficios inmediatos, el capital ni se molesta. En tiempo de crisis los gobiernos reformistas y conservadores tienden a aminorar el poder del trabajo, ya sea con la técnica, ya sea con la regulación de empleo. De la frase de Guindos, cogida solapadamente por el micrófono, se desprende que por muy extremadamente agresiva que fuera la reforma había que meterle mano al trabajador, logrando un despido barato. Esto a raíz de haber subido los impuestos pocos días antes. Como han apuntado varios comentaristas el objetivo de la reforma es romper el equilibrio de poder en la empresa. La nueva política social va encaminada a aumentar el arsenal de recursos jurídicos para detener a las fuerzas del trabajo dejando a los sindicatos fuera del campo de batalla. Ahora bien, ¿de dónde sacan que si el empresario al no ganar dinero se meterá a crear empleo como una hermanita de la caridad? Si las causas que crearon la crisis vuelven por sus fueros dentro de la economía improductiva, el mal puede prolongarse ad kalendas grecas. En medio de este desastre, los jóvenes. No es que deseen lavarse las manos como si les incumbiera poco la marcha del mundo. No confundan el presunto adoctrinamiento socialista por el de la conferencia episcopal. No es que hayan hecho sus carreras universitarias por el mero placer de pasar la tarde en los casinos hablando de la reforma agraria. Es que el PP no da respuesta a la crisis sin atacar a fondo las causas que la originaron. De aquí arranca el escepticismo crónico que corroe este país. Y si faltaba algo, las fuerzas de la cultura y de la imaginación estan invernadas hasta que escampe..