Hombro doloroso postvacacional

Dr. Chiquero y Dr. Pineda, médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación en el Hospital Mediterraneo.
El verano es una estación propicia para que practiquemos deportes tales como la natación, el voley-playa…, o para realizar actividades como mudanzas o reformas del hogar, y en muchas ocasiones se llevan a cabo sin un adecuado acondicionamiento físico, acarreando consecuentemente lesiones musculoesqueléticas.
Un ejemplo de esto podría ser el hombro doloroso, que es una de las afecciones del aparato locomotor más frecuentes, llegando a afectar a una de cada tres personas en algún momento de la vida.
A modo de recuerdo anatómico se puede afirmar que el hombro es la articulación con mayor amplitud de movimiento del cuerpo, pero a su vez también es la más inestable debido a que la superficie articular del húmero es aproximadamente tres veces más grande que la superficie glenoidea de la escápula sobre la que articula.
El principal estabilizador dinámico de dicha articulación es el llamado manguito rotador (fundamental en el mantenimiento de la congruencia articular y el control del movimiento)
Una de las lesiones más frecuentes es la tendinitis de alguno de los cuatro músculos que componen dicho manguito rotador, debido principalmente a movimientos repetitivos de los brazos por encima de la cabeza. Destaca por su frecuencia la lesión del tendón del músculo supraespinoso.
¿Cuáles son los síntomas?
El dolor y la consecuente limitación en la movilidad articular. La percepción dolorosa puede aparecer localizada en un punto o irradiada, con algunos movimientos o en reposo llegando incluso a interrumpir el sueño.
¿Qué hacer?
En la mayoría de las ocasiones mejora en unas pocas semanas tras suprimir la actividad que provoca dolor, aplicarse frio local y, siempre bajo prescripción facultativa, tratamiento analgésico y/o antiinflamatorio.
Si estas medidas son insuficientes es recomendable consultar con un médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación.