Condenado a nueve años de cárcel por abusar de una niña de dos en 2013
El acusado, amigo de la madre, aseguró que las lesiones eran por caídas fortuitas
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería ha condenado a Juan M. M. G. a nueve años de prisión por agredir sexualmente a una menor de dos años en la vivienda de su madre en 2013.
El tribunal, presidido por el magistrado Rafael García Laraña, considera acreditado que el acusado, de 33 años de edad, provocó “múltiples y profusos daños físicos y también psicológicos” a la menor. El juez habla de “una manipulación directa” de la zona genital.
Juan M. M. G. era amigo de la madre. Una tarde de trabaja de la tutora, el acusado se quedó a cargo de la pequeña, fue a buscarla a la guardería y la llevó a casa. Allí se produjeron los graves daños descritos en los informes forenses, ratificados durante la vista oral del juicio en el Palacio de Justicia de Almería.
La madre llegó a la casa y descubrió a la menor herida en la habitación, con lesiones visibles en la cara y los ojos cerrados por un derrame de colonia. Rápidamente la trasladó al complejo hospitalario de Torrecárdenas, donde la exploración desveló el resto de lesiones.
Indemnización
La menor estuvo una semana ingresada en el hospital y cinco días sin poder abrir los ojos y sin apenas hablar, según el testimonio de su madre en la sala (la Policía Nacional ratificó las graves lesiones).
El fiscal solicitó una pena de ocho años de prisión por un delito de agresión sexual a menor de 13 años, mientras la acusación particular, ejercida por el letrado Leopoldo Marfil, elevó la petición a diez años. Finalmente el tribunal estima una cifra intermedia y condena al acusado a nueva años de cárcel y el pago de una indemnización de 30.000 euros.
El acusado negó en su declaración la agresión sexual y aseguró que las lesiones se produjeron por una cadena de accidentes de la pequeña durante los juegos en el parque y en la propia vivienda familiar con una bicicleta. Sobre el vertido de perfume en los ojos, afirmó que fue la propia niña. El juez no le cree y le condena a prisión.