Qué les está pasando a los rumanos de Almería
La provincia ha registrado una merma de 7.000 residentes de esta nacionalidad en una década

Celebración del Día de Rumanía en Roquetas de Mar.
Rumanía ha sido durante décadas uno de los veneros de trabajadores inmigrantes de donde ha bebido el campo almeriense, así como otros sectores ligados a la construcción y a los servicios. Sin embargo, aunque la percepción no sea tal, los rumanos se están marchando de Almería, o están viniendo menos, sin saber muy bien por qué. Las cifras no dejan lugar a la duda: Hace una década justo residían en la provincia en torno a algo más de 30.000 personas originarias del país de los Cárpatos y a finales de 2025 eran 23.000, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), 7.000 menos.
Varias razones pueden explicar esta merma. En primer lugar puede deberse a una movilidad de retorno: al mejorar la situación económica y laboral en su país, muchos rumanos han decidido regresar a su tierra que ha experimentado una fuerte demanda de mano de obra en los últimos años reduciendo la brecha salarial entre España y Rumanía.
También se puede achacar a que los rumanos han diversificado sus opciones migratorias: históricamente, muchos de ellos llegaron a Almería para trabajar en la campaña agrícola. Sin embargo, con el tiempo han ampliado sus horizontes, buscando empleo en otros países de la Unión Europea con salarios más competitivos.
Es importante destacar que muchos rumanos llevan décadas en la provincia y han optado por la nacionalidad española. Entre 2023 y 2025, más del 60% de los extranjeros que adquirieron la nacionalidad en Almería son de origen rumano. Al obtener la nacionalidad, sus movimientos estadísticos y demográficos cambian, figurando como ciudadanos españoles y no como extranjeros.
Es un fenómeno destacable el auge de los ciudadanos de Europa del Este en el proceso de nacionalización en Almería. A principios del siglo XXI, las nacionalizaciones europeas eran casi anecdóticas. El crecimiento de la comunidad rumana en nacionalizaciones está vinculado, por tanto, a un factor clave como la adhesión a la Unión Europea. Los rumanos, sin embargo, siguen siendo la segunda comunidad extranjera en Almería, sobre todo en municipios como Roquetas de Mar, donde residen en torno a un número de 8.000. En El Ejido hay 3.200, muy ligados al sector agrícola. En Almería capital residen en torno a 2.000 rumanos. En Níjar, 1.800 y en Vícar 1.100, según los datos del INE. Le siguen, por debajo de mil, Adra, Berja, Vera, Albox, Cuevas del Almanzora y Huércal-Overa.
Los trabajos en los que más abundan los oriundos de Rumanía son la agricultura de invernadero, en recolección, manipulado y envasado. También ejercen como peones de albañilería y como conductores de camión para reparto y en gestión de flotas y logística.
En menor medida se dejan ver en hostelería, limpieza, comercio y almacenes. Con los años de arraigo, están evolucionando hacia trabajos más cualificados como la traducción, la administración y el comercio internacional.
Las mujeres rumanas se concentran, a su vez, en la limpieza de hogares y el cuidado de personas mayores o de niños.