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Almería

El juego en Almería se dispara: 8 de cada 10 euros acaban en las tragaperras

El almeriense pierde 75,8 euros al año en tragaperrasdentro de un volumen de gasto que supera los 190 millones de euros.

Un usuario jugando a una maquina tragaperras en un bar.

Un usuario jugando a una maquina tragaperras en un bar.La Voz

Víctor Navarro
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El sonido es inconfundible: campanillas metálicas, luces intermitentes, frutas alineándose en la pantalla y ese avance pendiente que llama a la mano a rebuscar en el bolsillo para echar otra moneda, la calderilla que siempre parece sobrar. Así, casi sin darse cuenta, es como empieza —y muchas veces continúa— el juego en Almería. Porque en la provincia, el negocio se concentra en ese gesto de cebar la maquinita.

Porque si hay una modalidad que domina con claridad el mapa del juego en la provincia, esa es la tragaperras. El volumen total de juego alcanzó en 2025 los 239 millones de euros, una cifra que engloba apuestas, bingo y máquinas recreativas en una provincia que carece de casino. Sin embargo, detrás de ese dato global hay una realidad mucho más concreta: cerca de 190 millones de euros proceden directamente de las tragaperras. Dicho de otro modo, alrededor de ocho de cada 10 euros apostados en Almería terminan en estas máquinas.

Para entender las cifras conviene distinguir entre volumen de juego y gasto real. El primero recoge todo el dinero que se introduce en máquinas, apuestas o cartones antes de repartir premios. El gasto real, en cambio, es la cantidad que el jugador desembolsa y ya no recupera. En la provincia, esa cifra se sitúa en 75,8 euros anuales por persona. Si ese consumo se distribuye entre toda la población, el denominado gasto aparente asciende a 98,4 euros por habitante.

El avance de la pandemia. Hagan juego

La diferencia respecto a otras modalidades resulta notable. Las apuestas deportivas y el bingo quedan por detrás de unas máquinas que han terminado por configurar un modelo de juego propio. Lejos de grandes complejos de ocio o casinos, la actividad se concentra en espacios cotidianos, integrados en la rutina diaria de muchos vecinos.

Esa presencia se refleja también en el número de máquinas. En 2025, Almería cuenta con 3.684 tragaperras activas, según la Estadística de Juego Privado de Andalucía. Más allá de la cifra absoluta, lo relevante es la evolución que han experimentado durante los últimos años. Antes de la pandemia ya se observaba una tendencia ascendente, pero 2020 supuso un frenazo abrupto.

La paralización de la actividad redujo tanto el número de máquinas como el dinero jugado. Aquel año, el volumen total descendió hasta los 118 millones de euros. Sin embargo, la recuperación posterior no solo compensó la caída, sino que impulsado el sector a máximos extremadamente boyantes.

Donde más tragaperras hay

El dinero jugado en ellas ha pasado de 96 millones de euros en 2020 a casi 190 millones en 2025, prácticamente el doble en apenas cinco años. La trayectoria muestra un crecimiento sostenido que consolida su papel central. La comparación con la población refuerza esa idea. Almería registra 4,8 máquinas por cada 1.000 habitantes, el índice más alto de Andalucía y claramente por encima de la media regional, situada en 3,6. Provincias como Málaga o Sevilla cuentan con más máquinas en términos absolutos, pero presentan una menor presencia proporcional.

Ese dato sitúa a Almería en una posición singular dentro de la comunidad. No es la provincia donde más se juega en términos totales, pero sí donde las tragaperras tienen una mayor implantación proporcional. Su presencia está más extendida y forma parte del paisaje habitual de bares y salones repartidos por el territorio.

Un solo bingo, pero vale un Potosí

El bingo ha ido cayendo en Almería, y su presencia en las calles de la capital se ha reducido drásticamente. La provincia solo dispone de una sala, lejos de las cinco existentes en Huelva, las tres de Córdoba o las dos de Granada. Aun así, ese único establecimiento concentra una actividad significativa.

Con 9,5 millones de euros en volumen de juego, el bingo almeriense es el que más dinero mueve por sala entre las provincias comparadas, por encima de Córdoba, Granada o Huelva. Un contraste que resume bien el modelo de juego de la provincia: poca presencia de este tipo de locales, pero una actividad concentrada que sigue quedando muy lejos del protagonismo alcanzado por las máquinas recreativas.

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