Muñiz estudia poner en marcha un sistema de alquiler de bicicletas
Están analizando los pliegos de condiciones de concesiones de este tipo en otras ciudades

Obras de los carriles bici en la zona del paseo marítimo
El Ayuntamiento de Almería está estudiando dar un paso más en su apuesta por la bicicleta como medio de transporte real en la ciudad. Este paso que se está gestando en el área de Seguridad y Movilidad consiste en la puesta en marcha de un sistema de alquiler público de bicicletas a través de una concesión administrativa.
Así lo anuncia la concejal del ramo, María Muñiz, quien afirma que de momento este servicio está “en estudio” y que de hecho se ha encargado a un grupo de los trabajadores que han llegado a su área a través del Plan Emple
que “estudien los pliegos de condiciones de las concesiones de este sistema en otras ciudades” para ver la fórmula en la que se podría poner en marcha aquí.
Este paso más supondría sin duda un impulso muy importante al uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible en una ciudad cuya climatología y extensión permite utilizarla a lo largo de todo el año.
Muñiz de momento quiere mantenerse cauta con respecto a fechas porque “está todo en proceso de estudio aún” pero la apuesta municipal pasa por su realización. Y es que, después del inicio de las obras de los carriles-bici que corresponden al Ayuntamiento del Plan Andaluz de la Bicicleta, la intención del Consistorio es amortizar esta inversión potenciando este medio de transporte y conseguir así resultados similares a los conseguidos en Sevilla donde el sistema de alquiler de bicicletas es todo un éxito.
Futuro
Para este importante fomento de la bicicleta también colaborará el resto de los carriles previstos por parte de la Junta de Andalucía y que permitirían así que toda la ciudad esté conectada mejorando la movilidad.
Es cierto que en Almería ya han existido sistemas de alquiler de bicicletas puestos en marcha por parte de la Diputación Provincial o por la Universidad junto a la Delegación de Innovación, y que en ambos casos no han tenido buenos resultados.
Quizá la clave para que en ambos casos haya sido un fiasco es que no se puede poner en marcha un servicio de este tipo sin tener en cuenta que la ciudad en sí no estaba preparada para la circulación en bicicleta de manera segura, es decir, con carriles diferenciados o bien con zonas compartidas como ciclocalles en las que se prevea una circulación más lenta por el paso de bicis de forma regular. Sin estas mejoras es difícil que se produzca un incremento del uso de este medio de transporte solo por poner a disposición de los ciudadanos las bicicletas.
Ahora queda saber el modelo que se va a elegir por parte del Ayuntamiento, los plazos y todo lo que conlleva una concesión administrativa de este tipo. Mientras los jóvenes trabajadores del emple
están revisando pliegos de condiciones para dar ideas al ente municipal.